(25 de enero, 2018. Revolución TRESPUNTOCERO).- “Aunque me lleve la chingada mi voz seguirá exigiendo justicia hasta encontrarlos”, dice una de las consignas de las madres y padres que se encuentran en huelga de hambre en Segob, desde hace ya ocho días.
Ha pasado casi una semana desde que Alfonso Navarrete Prida, recientemente nombrado Secretario de Gobernación, declaró que sí estaba enterado del plantón a las afueras de la secretaría donde un grupo de madres habían iniciado una huelga de hambre, cuyo propósito es poder hablar con él y crear estrategias para la búsqueda de sus familiares desaparecidos, puesto que en sus entidades las autoridades abiertamente se niegan a investigar.
“Sí. Estoy enterado. Pedí que se les atendiera de inmediato. No hay algo más doloroso que una mamá no sepa qué pasó con su familiar; independientemente qué le haya dado origen a la desgracia es algo que se tiene que hacer con velocidad, con un trato humano y, desde luego, con claridad”, afirmó Navarrete, pero dicha declaración se ha convertido en una mentira frente a las vejaciones que han padecido quienes se mantienen en ayuno.
Dicha declaración a ocho días de huelga de hambre el grupo de madres y padres la consideran un insulto y una burla, una muy grande. Porque denuncian que ninguna autoridad se ha acercado a ellos y por el contrario han sido víctimas de constantes humillaciones.

Las carpas de las madres, están hechas de plásticos y algunos cobertores. Pocas son las colchonetas y mucho es el frío de la noche y madrugada en la Ciudad de México, donde también se han enfrentado a la lluvia. Ante eso, Navarrete sigue guardando silencio.
Frente al plantón se observa personal de Gobernación que se dedica a observar quiénes se acercan hablar con las madres o los activistas que las acompañan. Después de un tiempo se acercan a preguntar si los visitantes pertenecen al grupo o son de medios de comunicación, impresos, digitales o ‘independientes’ y el nombre. A ratos toman fotografías, pero siempre se mantienen frente a las carpas.
“A todos los que se acercan a hablar con nosotros la gente de la Secretaría le preguntan de donde vienen o quiénes son. Siempre están al pendiente de las personas que llegan a vernos, nos tienen constantemente vigilados”, comenta a Revolución TRESPUNTOCERO una activista que da acompañamiento al grupo de Chilpancingo.
A las afueras de la Segob 16 madres y dos padres de Guerrero, Tamaulipas, Querétaro, Durango, Tlaxcala, Estado de México, permanecen en huelga de hambre, la mayoría son personas de la tercera edad que con los días comienzan a debilitarse teniendo mayor riesgo de afectar sus vidas por sus edades.
“Venimos hasta aquí esperando que las autoridades hablen con nosotros ya que estamos frente a ellos, pero ni así de cerca el Secretario ha salido. Ya llevamos ocho días y ninguna autoridad ha venido.
No hay ningún trato humano, estamos cercadas por más de 150 policías. No nos permiten la salida, si vamos al baño es aquí mismo en la Segob, nos permiten el acceso pero un policía nos lleva hasta el mismo baño. Es humillante ese trato. Y en ningún momento el señor (Navarrete) se ha dignado a darnos una mínima atención. No se ha dignado, físicamente no lo conocemos.
Estamos aquí y no nos vamos a mover. Nuestra salud está deteriorándose pero nos quedaremos hasta las últimas consecuencias y si nos llega a pasar algo, los hacemos responsables a ellos por no atendernos. Por no dar la cara y por no resolver nuestras necesidades”, declara a Revolución TRESPUNTOCERO Gema Antúnez Flores, madre de un joven levantado y desparecido por un grupo armado en Chilpancingo, Guerrero.
Cabe señalar que tres madres han tenido que salir de la huelga por sus precarios estados de salud, quienes incluso, necesitan intervenciones quirúrgicas. Uno de los casos, señalan los activistas a Revolución TRESPUNTOCERO, es el de Eudocia González Geronimo que a partir que desaparece su hijo se descontrola el nivel de diabetes lo que la lleva a perder la vista.
“Y aunque la CEAV prometió una intervención quirúrgica, la cual dijo se realizaría desde hace dos meses esto no pasó. Ahora la madre en la necesidad, dolor, angustia y desesperación por encontrar a su hijo vino a Segob para pedir ayuda, que hayan verdaderas investigaciones por eso se unió a la huelga de hambre.
Lo que trajo rápidamente severas consecuencias. Ella está ciega y con una glucosa de 526 hoy está muy grave, pero esto no interesa a las autoridades. Fueron las personas de la sociedad civil quienes colaboraron para que ella pueda estar en un lugar donde pueda estar protegida del frío, recuperándose un poco”.

Ahora la hija de Eudocia es quien tomó su lugar en la huelga. Sin embargo a la joven le resulta difícil mantenerse en pie, mientras se hace cargo de su pequeño hijo de tres años y su madre enferma mientras se encuentra en ayuno, aunque no piensa claudicar en la espera de un diálogo con Navarrete Prida.
En otro de los casos, “a una compañera se le disparó la hepatitis, es un caso de hepatitis B por lo que tuvo que ser trasladada y ahora está hospitalizada. Ella se llama Lilia Marroquín y llegó de Michoacán, esperando también un diálogo con las autoridades”, comenta un activista.
Un caso más es el de Rosalía Sánchez López de 44 años de Michoacán. Enferma con miomas severos que han provocado sangrado necesita una intervención, sin embargo aun y con su estado de salud asistió a Segob y se unió a la huelga de hambre, lo que provocó graves alteraciones. Hoy también permanece hospitalizada.
Las infecciones en garganta, hipertensión, deshidratación y problemas gastrointestinales producto de la falta de alimentos y los ácidos gástricos son los más frecuentes en las madres. “Esto se complica aún más cuando son madres de la tercera edad y la mayoría padece diabetes”.
Además del diálogo, también se ha pedido la atención médica para los familiares. “Se está pidiendo que Karla Quintana Osuna, Directora General de la Asesoría Jurídica Federal salga a hablar con los familiares de desaparecidos y esto no ha pasado.
Los han tratado muy mal. Hay desprecio, discriminación hacia la gente más humilde por parte del gobierno y de la CEAV. Además, con engaños y mentiras han tratado de romper la huelga, por la madrugada se han llevado a las madres a sus lugares de origen.
Vienen en la madrugada, platican con ellas y a partir de su estado crítico de salud las convencen y se las llevan a su lugar de origen debilitando así la huelga. Sin faltar la intimidación de la cual son víctimas quienes se mantienen en la lucha”.
Como sucedió la mañana de este miércoles, cuando Margarita con las últimas fuerzas que le quedaban cuestionó la acción de la Segob, quienes han impuesto que si las madres quieren pasar al baño tendrán que ser escoltadas por un policía desde la entrada de la Secretaría hasta el interior del baño, donde se encuentran los lavabos.
A esto se suma que por las noches han pateado las carpas donde ellas intentan resguardarse del frío, la policía federal ha intentado quitarlas, padeciendo un acoso constante que ha derivado también en temor de ser agredidas físicamente.
Por ahora lo único certero es que, Navarrete Prida tiene a un grupo que representa la angustia de miles de familias de desaparecidos a las afueras de Gobernación y ni siquiera así ha habido un acercamiento, lo que llevaría a cuestionar cuál será la política para las familias que no pueden llegar hasta la Secretaría y permanecen a expensas de lo que las autoridades de sus entidades quieran hacer en sus casos.
Cuál será entonces la estrategia de Navarrete, sin diálogo y disposición para un acercamiento a uno de los tres problemas más graves que conforman la triada (desaparición forzada, tortura y ejecución extrajudicial) perpetrada por fuerzas armadas, policías y grupos delincuenciales.

