(11 de septiembre, 2016. Revolución TRESPUNTOCERO).- Este sábado, en diferentes puntos del país, diversos sectores de la población salieron a las calles convocados por el Frente Nacional por la Familia. Su demanda: rechazar la iniciativa de legalizar los matrimonios entre personas del mismo sexo en todo el País.
Dichas movilizaciones crearon una ola de reacciones. En Twitter, el tema no paró de ser Trending Tópic, tanto con personas que estaban a favor, como en contra. Nadie indiferente.
Muchos de los contingentes estuvieron encabezados por la jerarquía religiosa: sacerdotes, obispos y Arzobispos de distintos estados como en Chiapas, Baja California, Quéretaro, Puebla y el Estado de México, Nuevo León, Campeche, y otras más salieron a las calles demandando el respeto a lo que consideran una unión “natural”.
El alcance de este evento cruzó fronteras. Incluso, el diario español El país habló sobre el tema y recordó que el Frente Nacional por la Familia “es el gran paraguas bajo el que se protegen centenares de grupos vinculados a evangélicos, cristianos y católicos. La Iglesia católica, que ha sido muy crítica con la propuesta presidencial de los matrimonios igualitarios y con el Gobierno de Peña Nieto, ha visto con buenos ojos las movilizaciones”.
El día de ayer, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) emitió su posicionamiento sobre el matrimonio igualitario, debido a la amplia convocatoria que se gestaba.
El consejo recordó que desde el 2015, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sentado jurisprudencia, “dejando claro que el Estado mexicano no reconoce un solo tipo de familia en particular o un “modelo de familia ideal”, sino que lo que protege es a la familia como realidad social, incluyendo en ella a todas las formas y manifestaciones que de la familia existen en la sociedad”.
Datos arrojados por Instituto Nacional de Estadística y Geografía en su Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, revelan que de un total de 28 millones 700 mil hogares, sólo 11 millones 700 mil (40.7%) están habitados por parejas heterosexuales casadas y con hijos comunes a ambos cónyuges. La mayoría restante consiste en parejas en unión libre (16.6%) y personas que viven solas (9.4%), así como en hogares con una jefa sola (16.3%) o un jefe solo (4.4%). En este sentido, los datos ilustran la diversidad social que existe.
Conapred insistió en que, en un Estado laico y democrático, no es aceptable la imposición de ideología o creencia alguna por encima del reconocimiento de los derechos humanos y agrega que no existe un solo tipo de familia a la que el Estado mexicano esté obligado a proteger, sino que la obligación de reconocimiento y protección abarca a todas las familias que existen como realidad social.
Además, que como pretender excluir a las familias que no reproducen el modelo nuclear tradicional, a través de expresiones y discursos que pueden incitar al odio y a la violencia, como ha ocurrido en los últimos meses, vulnera los derechos humanos de todas las personas.
Así como se reunieron en contra, también hubieron voces a favor. En la Explanada de los Héroes, frente al Palacio de Gobierno hubo un momento en que ambos contingentes se encararon.
“Hacemos una marcha para que se respeten todos los tipos de familia, que se respeten todos los derechos de familia, no sólo de una pareja heterosexual, sino de todos, todos somos familias”, dijo una activista para Reforma.
Por su parte, el día viernes, mediante una misiva suscrita por 300 profesores de instituciones universitarias de todo el país, como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Iberoamericana y El Colegio de México (Colmex), reprobaron estas manifestaciones, pues denunciaron que pueden alimentar el odio y discriminación hacia las parejas homosexuales.
“Todas las personas, sin importar su orientación sexual, tienen derecho a formar una familia y unirse en matrimonio si así lo desean, por lo que marchar contra las bodas entre parejas del mismo sexo es una visión contraria a los derechos humanos”, aseguran.
“Demandamos paz, seguridad, tranquilidad, diálogo y hacemos un enérgico llamado a la construcción de paz con perspectiva de género y un alto a la violencia”, sostuvieron.


