J. Arturo García / @SoyArturito
(21 de agosto, 2013).- 16:30 horas. La explanada del Parque Hundido está ocupada por activistas y estudiantes que llevan banderas y mantas de sus organizaciones y del hombre por quien alistan la marcha: el profesor tzotzil Alberto Patishtán Gómez, cuya suerte se decidirá el próximo 5 de septiembre, cuando anuncien su resolución los magistrados del Primer Tribunal Colegiado del Vigésimo Circuito con sede en Chiapas.
16:45 horas. Los policías de tránsito detienen la circulación sobre avenida Insurgentes, con dirección al sur. Entonces las 300 personas salen del Parque de Hundido rumbo al edificio del Consejo de la Judicatura Federal, próxima a Ciudad Universitaria, organismo que alberga al Primer Tribunal. “¡Vámonos!”, gritan los representantes, quienes llevan al frente una manta con la leyenda tuitera #PatishtanLibreYa.
Delante van los organizadores del comité por la libertad del profesor chiapaneco; detrás se encuentran integrantes de Atenco, estudiantes de la Universidad Iberoamericana, de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala, maestros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), de Iglesias por la Paz y del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.

Así inició la marcha en apoyo del Alberto Patishtán, quien lleva preso trece años acusado de participar en una redada a policías, por lo que fue condenado a 60 años de cárcel. Actualmente el profesor de educación básica se encuentra recluido en el Centro Estatal para la Reinserción Social de Sentenciados número 5, en San Cristóbal de Las Casas, donde este lunes inició una serie de oraciones por un fallo a su favor.
17:30 horas. La caravana continúa en calma en su cruce con la avenida Río Mixcoac. Sobre Insurgentes se escuchan consignas como “¡El profesor, luchando, también está enseñando!”, “¡Presos políticos, libertad!” y “¡Libertad, libertad, para Alberto Patishtán!”.
17:49 horas. Frente a la estación Francia del Metrobús se encuentra una serie de restaurantes. Los meseros observan la marcha como a un espectáculo. No tienen nada que hacer, pues no llegan clientes ante la falta de circulación. Entonces un mesero grita “¡Arriba el América!”, y eso bastó para que los activistas se divirtieran un momento y le mentaran la madre.

Metros adelante, en un estacionamiento, una mujer intentó salir con su automóvil y tuvo un ligero enfrentamiento con mujeres que participaban en la marcha. La situación no se extendió. La voz frente al micrófono pidió tranquilidad y evitar la confrontación.
18:10 horas. El cielo está nublado. Una ligera llovizna refrescó a las 300 personas que continuaron gritando por la libertad de Alberto Patishtán.
18:30 horas. Los manifestantes llegan a la sede del Consejo de la Judicatura Federal, ubicada frente a la estación Dr. Gálvez del Metrobús. Los participantes cuelgan las mantas sobre las rejas cerradas y comienza a hablar los oradores de las organizaciones presentes. Sus peticiones tienen un común denominador: que los magistrados liberen al profesor y reparen los daños.

19:00 horas. Una comisión de nueve personas ingresó al edificio para entregar sus demandas sobre el caso Patishtán. “La principal demanda es que tengan corazón para otorgar libertad al profesor que ha estado encarcelado 13 años de manera injusta”, denunciaron. Afuera del edificio fueron encendidas veladoras. Antes de terminar el acto, uno de los oradores acertó: “Profesor Alberto Patishtán, el odio y la mentira lo llevaron a prisión, pero las personas como usted hacen que este mundo sea cada vez un poco mejor. Lo esperamos en libertad”.


