El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se convirtió en filtro clave contra el tráfico de mercancía ilícita: autoridades federales aseguraron aproximadamente 19 mil 779.5 kilos de tabaco ilegal, equivalente a 954 mil 380 cajetillas, durante revisiones a seis cargamentos provenientes de Narita, Japón, entre el 22 de diciembre de 2025 y el 3 de enero de 2026.
El decomiso, con un valor comercial estimado superior a 70.7 millones de pesos, fue resultado de trabajos de inteligencia y revisión aduanera para frenar el ingreso de productos que pretendían mezclarse con envíos legítimos en vuelos comerciales.
Las acciones fueron encabezadas por elementos de la Secretaría de Marina (Semar) y la Aduana del AICM, con participación de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y la Guardia Nacional (GN).
De acuerdo con el reporte conjunto, el objetivo fue debilitar las estructuras que se dedican al tráfico de mercancía ilícita, aprovechando la logística formal del comercio internacional.
El tamaño del aseguramiento: casi 20 toneladas en pleno aeropuerto
El volumen asegurado fue reportado como 19,779.5 kilos, es decir, casi 20 toneladas de tabaco ilegal. En términos de producto final, la cifra se traduce en 954,380 cajetillas listas para entrar al mercado interno a través de distribución clandestina.
La revisión se realizó sobre seis cargamentos detectados dentro del periodo señalado, todos con origen en Narita.
Impacto fiscal: más de 16.2 mdp en evasión evitada
Además del aseguramiento físico, las autoridades destacaron el impacto tributario evitado: al impedir la circulación del producto se frenó una evasión estimada del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Con una tasa estimada de 17.03 pesos por cajetilla, el cálculo oficial señala una evasión evitada de 16,224,460 pesos, correspondiente a las más de 950 mil cajetillas incautadas.
Así operaba la red: declaraciones falsas y carga “camuflada”
Las investigaciones de campo y gabinete identificaron un esquema que buscaba pasar inadvertido en la cadena logística:
- Declaraciones falsas y subvaluación del producto.
- Presentación del tabaco como mercancía general o incluso como bolsas de compra.
- Uso de logística formal y guías aéreas con datos alterados.
- Mezcla de carga ilícita con envíos legítimos en vuelos comerciales.
- Participación de empresas importadoras encargadas del despacho aduanero en México.
- Cierre del ciclo con distribución clandestina en el mercado interno.
El reporte también subraya riesgos sanitarios y afectaciones a la recaudación y a la propiedad intelectual, por el tipo de mercancía y su ruta de comercialización.
Intercambio con Japón y refuerzo de controles
La detección, señalaron las instituciones, se logró por el trabajo coordinado entre Marina y Aduanas, además del intercambio de información con autoridades japonesas, lo que permitió identificar patrones, cargamentos y documentación asociada.
El Gabinete de Seguridad reiteró su compromiso de reforzar la vigilancia, modernizar controles y mantener la cooperación internacional para impedir que el aeropuerto capitalino sea utilizado como puerta de entrada para actividades ilícitas.


