Opinión*
(31 de julio, 2014).- Si camina como chacal; traga como chacal; ataca como chacal y se reproduce como chacal, pues es un… ¡priista de cuello blanco!
Así es que, ahora, no nos vengan a decir que cambiaron; que ahora son buenos y, sobre todo, decentes. ¡No! Es el mismo chacal, sólo que perfumado.
Y no se habla de los priistas o, mejor dicho, priyistas de a pie, sino de los que han abusado, saqueado, traicionado, asesinado bajo las siglas del PRI.
Sí, porque hasta en “la familia revolucionaria”, (así le decían) hay niveles. Y lo mismo se da en el ámbito nacional, como en el estatal.
No es lo mismo un convenenciero como Miguelito que, ahora, se dice priista, que el priyista equis en Pinos, Mazapil, Villa García, entre otros municipios, que ha esperado, como lo hiciera su padre y su abuelo, que “le haga justicia la Revolución”. Así le decían.
Para esos priyistas que siguieron fieles a la causa, no de dicho, como los que siguieron fieles a la nómina partidista, sino de hecho, durante 12 años de PRD en la entidad y 12 del PAN en lo nacional, mis respetos.
No así para la mafia, que es la que está moviendo las “reformas” que “salvarán” a México. Y que son los mismos que le hacen el guión a Peña Nieto para que lo mal lea, aunque no lo entienda.
Lo mismo pasa en Zacatecas, Miguelito ni en cuenta, ya que lo suyo, lo suyo, es el oropel, aunque también sin el pel. Ah, porque hay que recordar que en Zacatecas también hay una mafia que gobierna, aunque sea región 28.
Que no nos vengan ahora con que son el nuevo PRI. Son el joven viejo o el viejo joven. O sea, hijos de chacal, chacalitos.
Nunca van a poder limpiar la negra historia que les cobija. Y como en todos lados se sabe que, tanto Miguelito, como Peña Nieto, son un par de peleles, pues tanto el desgobierno estatal, como el federal, son el hazmereír del mundo mundial.
Es tal la incapacidad de ambos dos que hasta los de fuera se atreven a firmar con ellos “grandes acuerdos o negocios”, mismos que ambos dos exhibe muy orondos como “grandes triunfos”, sin que la población vea beneficio alguno. Claro, el que paga manda y, cierta prensa, les ayuda a festinar.
De ahí la urgencia de que los sectores productivos: empresarios, ganaderos, jóvenes, universitarios marquen un ya basta; un ya no más engaño al pueblo.
Lo que se ve es que se está en la pura ocurrencia, anuncios y no se lleva a la práctica el beneficio. Hay una falta de respeto a la sociedad porque se elude la responsabilidad de ser el Ejecutivo. ¿Alguna diferencia entre el desgobierno estatal y el nacional?
Intentan, al fin priistas de cuello blanco, vender espejitos. Sí, son el mismo chacal de antaño, sólo que bien peinadito. Al más puro y viejo estilo. Así le decían.
Que no se hagan: aunque se crean descendientes de Pimpón, tanto Miguelito, como Peña, son parte, hijos… nietos del PRI de La Quina; del PRI de Fidel Velázquez; del PRI del negro Durazo; del PRI de Muñoz Rocha; del PRI de Romero Deschamps.
Del PRI de Carlos y Raúl Salinas; del PRI de Elba Esther; del PRI de Mario Marín; del PRI de Fidel Herrera; del PRI de Ulises Ruíz; del PRI de Moreira; del PRI de Díaz Ordaz.
Es decir, son parte de un negro pasado y de un gris presente, pero igual de sucio, arrogante, prepotente y tenebroso.
Así las cosas, el nuevo PRI es igual de corrupto, impune, codicioso y dictatorial que el viejo PRI. Es el mismo chacal, pero con finos trajes.


