Por: Angie López
El cantante británico Morrissey, conocido vegano y activista de los derechos de los animales solicitó al Staples Center de Los Ángeles que cerrara los establecimientos de McDonald’s y demás puntos de venta de carne durante la noche del 1 de marzo, en la que ofrecerá un concierto en el recinto. Sin embargo, McDonald’s ganó la batalla. Lo único que logró el artista es que además de la oferta habitual, se vendan productos vegetarianos, tales como sushi vegano, pastas, wraps y ensaladas, de acuerdo con Los Angeles Times.
La directora de comunicación del foro, Cara Vanderhook, explicó que la solicitud provino de los promotores del concierto. Sin embargo, prohibir la venta de carne “va en contra de su filosofía de proveer a sus invitados la mayor cantidad de opciones culinarias”. No obstante, desde el punto de vista del cantante, él no estaba buscando una victoria personal, sino para los animales. Desde un punto de vista, ganó la libertad de consumo; desde otro, ganó el poder del capital. McDonald’s no dejará de vender ni un día sus hamburguesas indestructibles.
Se había especulado que no habría oferta de carne durante la velada. Sin embargo, los concesionarios de carne continuarán con su venta normal. Por otra parte, el catering tras bastidores, será completamente vegetariano. La victoria para los animales por la que Morrissey (Mozz, para los cuates), ha luchado, será parcial.
Lee Zeidman, gerente general del Staples Center declaró que “respetamos el estilo de vida de Morrissey y su preocupación por los deseos de muchos de sus fans, por lo que estamos felices de poder honrar sus solicitudes de esta forma”.
Para equilibrar la balanza, la promotora Goldenvoice donará parte de las ganancias por venta de boletos al grupo Gente por el trato ético de los animales. El grupo de activistas por los derechos de los animales está estrenando oficina en Echo Park, meca de los Mozz-fans.
De acuerdo con la organización PETA, el Staples Center resultó el auditorio más “amigable con los vegetarianos”, en un estudio realizado en 29 centros. En muchos de ellos, si no comes carne, es mejor llegar comido. La asociación tendrá también la oportunidad de colocar puestos de información en una de las áreas principales por las que la gente que acuda al concierto transitará.
A pesar de las limitaciones del logro, la iniciativa marca una tendencia interesante con respecto a los servicios alimenticios que se ofrecen en los conciertos. También se puede ver la habilidad de los famosos para que las causas que defienden se materialicen en los circuitos que sus giras recorren.
El autor de “Meat is murder” (la carne es asesinato) ha tenido que cancelar algunas de sus presentaciones debido a una úlcera en la vejiga. Se espera que pronto se reincorpore a sus actividades. La enfermedad no ha impedido que siga defendiendo sus convicciones.
Claro está que Mozz no es el único defensor de la causa vegetariana. Previamente, sir Paul McCartney intentó que el Staples Center fuera 100 por ciento vegetariano por una noche, pero tampoco lo logró. Es difícil competir con McDonald’s. Se puede argüir que la comida vegetariana sería una especie de imposición contra los que comen carne. Sin embargo, la imposición de carne para los que no la comen, parece pasar desapercibida.


