Banner: Alejandra Alanís
*
(28 de marzo, 2015).- José Antonio Meade, secretario de relaciones exteriores, descalificó el día de ayer a Juan Méndez, relator de las Naciones Unidas contra la Tortura, y confirmó que el gobierno mexicano terminará sus relaciones con el funcionario y dejará de colaborar con él.
De esta manera se valida la también postura del subsecretario Juan Manuel Gómez Robledo, misma que había sido dada a conocer el martes pasado durante una reunión privada con senadores.
En dicha reunión Gómez expresó sus quejas respecto al relator calificándolo de “poco profesional y no ético” ya que el gobierno mexicano trató de mostrarle un panorama distinto del país pero el relator siempre mantuvo su postura. Quizá porque su postura es lo que pasa realmente en México.
Y Gómez agregó que, tras su experiencia en México, vaticinó que otros países dejarán de invitarlo para que colabore con ellos.
Cabe recordar que en un informe presentado el 8 de marzo, tras su visita en 2014, indicó que en México la tortura es una práctica generalizada.
A su vez a Meade se le cuestionó en rueda de prensa: “¿Se sostiene la versión que el subsecretario Gómez expresó en el Senado de que el relator de Tortura actuó de manera poco profesional y que no trabajarán con él por algún tiempo?”.
A lo que Meade respondió: “De lo que trascendió de los comentarios de Gómez Robledo que se hicieran en el Senado, suscribo en todos y cada uno de sus términos lo dicho por el subsecretario”.
Ahora no sólo se dejará de tener valoraciones de expertos respecto a crímenes, que no se atienden en el país, sino que poco a poco México se cierra, de nuevo, a decisiones de unos cuantos que terminan afectando a todos.




