(2 de septiembre, 2014).- El 20 de agosto, un mesero perdió su empleo por defender a una pareja gay en su aniversario. Llegaron al restaurante a festejar un año de estar juntos. El mesero Carlos atendió a la pareja, le asignó una mesa y el gerente del lugar no le agradó la idea. Le pidió a seguridad que sacaran a los dos jóvenes.
Esta es la historia que relata Carlos:
Monterrey, NL. 30 de agosto.- Ayer pasó algo chido en mi jale. Un pareja gay fue a festejar su aniversario. Los muchachos parecían tímidos al principio, pero pos perro huele a perro cabrones y a leguas vi que eran jotitos.
Me tocó atenderlos, estábamos hasta la verga de raza. Y yo les conseguí una mesa, les dejo la carta y piden bebidas mientras. Yo a todísima madre les traigo de volada lo que pidieron y en chingua me fui pa´ atender a otros clientes. Entonces mi gerente me habla y me dice: dile al par de maricones que sentaste ahí, que este no es un lugar gay, que se retiren…
A la vergaaaaa: sentí como si me jalaron el pinche pelo de la parte de atrás. y le dije: mire jefe, déjese de mamadas, los morros están festejando su aniversario, y no están aquí gratis, deje la pinche mamada de homofobia y vamos a jalar.
Eentonces el vato mando a hablar a uno de seguridad para pedirles que se retiraran. cuando vi el pedo me fui en chinga con el grupo que toca en vivo y le digo a la cantante: en chinga wey di feliz aniversario a Julián y a Andrés que cumplen un año juntos de pareja( los chavos me dijeron que así se llamaban cuando les pregunte qué festejaban).
EXACTAMENTE lo dijeron en el momento en que el guardia llegó a la mesa de los morros. La gente empezó a aplaudir, el grupo les cantó una rola de felicitaciones, me fui a la barra y saqué un pinche pastelito con una vela pa´ llevárselos.
Los morros estaban bien contentos abrazados, y la raza coreamos: beso, beso, beso. Se dieron un beso y todo continuó con madres, el pinche gerente no me habló y en la noche me pidió la camisa y el delantal. Me despidió el pinche culo, junto con una pinche vieja panzona, trataron de humillarme con sus comentarios, y por mi desobediencia. Yo nomas les dije, a mi me vale vergas lo que ustedes piensen, y al chile si soy un buen elemento y lo saben, yo les limpio este desmadre, yo atiendo y trato con madres a los clientes, soy al que mas propinas dan y de lo que me dan, lo reparto entre el morro de la barra y el ayudante de cocina, ustedes me corren nomas por tratar de proteger clientes y vender mas.
Están mal pendejos, nomas que hay una cosa putos, la pinche vida da chingo de vueltas, y hoy necesito este jale como nunca, y ustedes me lo quitan, pero en una próxima vuelta a lo mejor dependen de mi para un jale, porque ni siquiera son los dueños, son trabajadores como yo.
Afuera oyeron lo que dije y de volada supieron que me habían corrido por el detalle con los clientes. Todos los trabajadores, hasta Don Martín que siempre creí que le caia mal, don martin es un viejito que limpia, siempre pone quejas de mi porque muevo sus cosas de limpieza, estaba esperandome y me dice: mijo, me da mucha tristeza que lo corran, usted ha sido el único que en este lugar me ha ayudado a limpiar las cosas que para mi son muy dificiles.
Y me abraza y me da 20 pesos enrolladitos en la mano, para que no se dieran cuenta y tratandome de ayudarme. El barman me dice: no te agïites compa, eres con madres, jale no te va a faltar y me da con monedas. Viene el ayudante de cocina un chavito de 17 años y me dice que va a extrañarme, que nunca habia tenido un amigo como yo. En eso llega el guardia y me dice: Carlos, tiene que salir. El gerente no quiere que estés aquí… Le dije: está bien carnal, no te preocupes.
Varios compañeros estaban con lágrimas en los ojos, yo me sentíaa raro, hasta con ganas de llorar. Me salí caminando a la macro y me senté en una pinche banca y me di cuenta que me quedé sin jale… Y se me salieron las lagrimillas pero ¿saben una cosa? fuera de todo mi desmadre, volveria a defender a la pareja, como seres humanos necesitamos ese respeto. Tenemos derecho al amor, a dejar de escondernos para poderle tomar la mano a tu pareja, de poderle abrazar en donde chingada madre quieras. Sonrío y me voy por un hot dog. Ni pedo a buscar jale el lunes, ahorita me voy pa Cerralvo. saludos cabrones, y hay si saben de un jalesillo me dicen, hago de todo.
*Más adelante, Carlos escribió en su página de facebook que el dueño del restaurante le habló para que regrese a trabajar. El gerente homofóbico fue despedido.


