Ciudad de México – En una postura diplomática unificada, los gobiernos de México, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España manifestaron su rechazo ante la intención declarada por los Estados Unidos de administrar el gobierno y los recursos petroleros de Venezuela. Esta reacción surge tras los recientes eventos militares y el secuestro del mandatario Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.

La postura de los países firmantes
A través de un comunicado conjunto, las seis naciones subrayaron que cualquier intento de apropiación externa de recursos naturales es incompatible con el derecho internacional. Los gobiernos enfatizaron que la solución a la crisis venezolana debe ser exclusivamente democrática y construida por sus propios ciudadanos, sin la intervención de potencias extranjeras.
“Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental o apropiación externa de recursos naturales, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”, señalaron los firmantes.
Los planes de Estados Unidos
El pronunciamiento responde a las declaraciones del presidente Donald Trump, quien tras confirmar el secuestro de Maduro en un operativo militar, anunció que su administración liderará la transición política en el país sudamericano.
Dentro de sus planes, Trump destacó la entrada de corporaciones energéticas estadounidenses para intervenir en la infraestructura petrolera de Venezuela. Según el mandatario, el objetivo es que estas empresas generen ganancias tanto para Venezuela como para los Estados Unidos, funcionando esto último como un reembolso por daños previos.

Contexto y trayectoria del conflicto
Venezuela posee actualmente las reservas de petróleo más grandes del planeta, calculadas en 303 mil millones de barriles, una cifra que supera significativamente los 45 mil millones que posee Estados Unidos. Esta riqueza estratégica ha sido el eje de las tensiones políticas durante décadas.
La situación alcanzó un punto crítico ayer, cuando una operación militar estadounidense, que incluyó bombardeos a instalaciones estratégicas y el despliegue de aeronaves, culminó con la captura del presidente Maduro. Ante esto, la coalición de países encabezada por México advirtió que el uso de la fuerza sienta un precedente peligroso para la paz y pone en riesgo a la población civil.
Llamado a la unidad regional
Los países firmantes, que representan diversos sectores políticos de América Latina y Europa, hicieron un llamado urgente a las Naciones Unidas para intervenir y reducir las tensiones. Insistieron en que la región debe mantenerse como una “zona de paz” y que el respeto a la soberanía es la única vía para lograr una solución sostenible y respetuosa de la dignidad humana.



