El gobierno mexicano sostiene un esquema de crédito abierto para el suministro de petróleo a Cuba, donde los envíos se realizan principalmente bajo contratos comerciales que superaron poco más de 400 millones de dólares el año pasado, monto que rebasa ampliamente la ayuda humanitaria, informó la presidenta Claudia Sheinbaum al subrayar que la isla liquida los pagos conforme a los acuerdos establecidos, como ocurre con cualquier otro proveedor.

Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la cooperación energética entre ambos países enfrenta actualmente presiones externas derivadas de la advertencia de Estados Unidos sobre posibles aranceles a naciones que comercien hidrocarburos con Cuba, situación que ha llevado al gobierno mexicano a explorar mecanismos diplomáticos para evitar afectaciones económicas y mantener el apoyo al país caribeño.
Sheinbaum reiteró que, paralelamente a la relación comercial, México busca continuar con el envío de ayuda humanitaria destinada a la población cubana mientras se resuelve el escenario internacional relacionado con la comercialización petrolera.
En ese contexto, recordó que el intercambio bilateral incluye acuerdos en distintas áreas, entre ellas la contratación de médicos especialistas provenientes de Cuba, servicios por los cuales el gobierno mexicano realiza pagos conforme a los convenios firmados.
Por su parte, el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez, detalló que el contrato petrolero vigente durante 2025 alcanzó un valor de 496 millones de dólares, cifra que mantiene una tendencia estable respecto a ejercicios anteriores, ya que en 2023 el monto fue de 367 millones de dólares sin registrar variaciones significativas.
El funcionario aseguró que los compromisos financieros con la isla se cumplen con regularidad y afirmó que no existen facturas vencidas dentro de los términos contractuales, lo que refleja una relación comercial activa entre ambas partes.

Rodríguez también indicó que el envío de crudo a Cuba dependerá de la disponibilidad del energético, debido a que la empresa productiva del Estado ha reducido exportaciones para priorizar el procesamiento interno, ante el aumento de la capacidad de refinación nacional.
El titular de Pemex sostuvo que la política energética del país privilegia el abastecimiento doméstico, lo que ha implicado ajustes en contratos internacionales con diversos mercados, al enfatizar que el objetivo central es destinar el petróleo a su transformación dentro del territorio nacional.


