México mueve ficha en su mapa energético. La Secretaría de Energía (Sener) presentó una estrategia integral para incrementar en 38% la producción nacional de gas natural y elevar la participación de energías renovables al 38% hacia 2030, con el objetivo de avanzar en la soberanía energética y reducir la dependencia del extranjero.
El punto de partida es contundente: actualmente, el país importa alrededor del 75% del gas natural que consume, en su mayoría desde Estados Unidos, lo que coloca presión sobre la seguridad del suministro y la estabilidad del sistema eléctrico.
“Las importaciones representan 75% de la demanda total”
Dependencia actual: riesgo y oportunidad
La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, explicó que esta dependencia implica vulnerabilidades claras:
“La dependencia del extranjero nos genera incertidumbre en la garantía del suministro, nos hace vulnerables ante modificaciones en el precio internacional y frente a fenómenos climáticos o conflictos internacionales”.
Hoy, cerca del 80% del gas importado proviene de Texas y el resto de California, ingresando a México a través de 22 puntos fronterizos, de los cuales cinco concentran casi el 70% del suministro nacional.
Este contexto ha llevado a definir una estrategia que no solo busca aumentar la producción, sino también anticiparse a interrupciones externas.
Más producción, más industria y más electricidad
El gas natural es el principal insumo para la generación eléctrica, y su demanda seguirá creciendo. De acuerdo con Sener, se proyecta un aumento de hasta 30% en la demanda total hacia el final del sexenio.
Esto responde a la expansión del sistema eléctrico y al desarrollo industrial:
- Siete nuevas plantas eléctricas entre 2026 y 2027
- Cinco centrales adicionales en construcción
- Crecimiento del sector industrial impulsado por Polos de Desarrollo y Parques Industriales
- Expansión de proyectos de fertilizantes y petroquímica en conjunto con Pemex
El sector industrial, de hecho, se perfila como el de mayor crecimiento porcentual, impulsando el consumo energético en los próximos años.
Renovables: del 24% al 38%
En paralelo, el gobierno plantea acelerar la transición energética. Actualmente, el 24% de la electricidad en México proviene de fuentes renovables, principalmente solar y eólica.
La meta es clara: elevar esa participación al 38% para 2030, lo que permitirá reducir gradualmente el peso del gas natural sin frenar el crecimiento económico.
Este equilibrio busca consolidar un sistema energético más diversificado y resiliente.
Reservas nacionales y soberanía energética
Otro eje clave es el aprovechamiento de reservas nacionales de gas natural que históricamente no han sido explotadas a su máximo potencial.
La estrategia apunta a fortalecer la producción interna, reducir la dependencia externa y construir una base energética que acompañe el desarrollo regional.
“Existe una necesidad de anticiparnos a estas vulnerabilidades y fortalecer la seguridad energética del país”
Con esta hoja de ruta, México apuesta por un modelo que combina producción nacional, transición energética y expansión industrial, con la mira puesta en un sistema más sólido y menos expuesto a factores externos.


