Érika Paz / @Paz3_0
(13 de abril, 2014).- Miles de casos de pederastia por parte de sacerdotes católicos en todo el mundo siguen impunes debido a la protección que la misma Iglesia ha procurado para sus párrocos. Casos de niños que hoy siendo adultos han denunciado las violaciones sexuales de las que fueron víctimas han quedado sin castigo.
Un inmenso número de violaciones sexuales a niños en todo el mundo por parte de sacerdotes ocurrieron durante el papado de Juan Pablo II, quien el próximo 27 de abril será canonizado en el marco del domingo de Pascua dedicado a la Divina Misericordia. De acuerdo con el ex sacerdote Alberto Athié Gallo, el llamado Papa viajero sabía de los abusos sexuales de decenas de sacerdotes, sin embargo hizo caso omiso de las acusaciones y permitió que la red de pederastas en el interior de la Iglesia Católica se afianzara y fuera “disculpada”, haciendo de miles de niños y niñas víctimas de delitos imperdonables.
Pese a que La Santa Sede es miembro de la Organización de Naciones Unidas y ratificó la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del Niño, comprometiéndose así a proteger a las niñas y niños de abusos sexuales que cualquier integrante de la jerarquía católico realice en su contra.Durante los 27 años que Juan Pablo II –cuyo nombre real es Karol Józef Wojtyla– se desempeñó como jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, ningún sacerdote católico fue incriminado por el delito de pederastia.El sacerdote mexicano, pederasta y fundador de la Legión de Cristo, Marcial Maciel, quien abusó sexualmente de decenas de niños, es el caso más emblemático de violaciones a los derechos de las y los niños durante la gestión de Wojtyla. En el que se cuentan cientos –y hay quien habla de miles– de víctimas por parte de quienes pertenecían a la orden de los Legionarios de Cristo en todo el mundo.
El Comité de Derechos del Niño de la ONU acusó al Vaticano de permitir que sacerdotes violaran y acosaran a miles de niños, además exigió abrir los archivos de pedófilos para actuar legalmente en contra de ellos, durante el foro “El Significado del Informa del Comité de los Derechos del Niño a Santa Sede y las Implicaciones para México”, en el que familiares de las víctimas de clérigos pederastas pidieron a este Comité solicitar a la Santa Sede anular la canonización de Juan Pablo II. Desde que Wojtyla fue beatificado en 2011 salió a relucir su posible responsabilidad en los delitos de pederastia en el Vaticano.
Alberto Athié quien en 2000 renunció al ministerio, para dedicarse a investigar y denunciar a los clérigos implicados en este delito exigió que la solicitud para impedir la canonización, se haga llegar al Vaticano porque, exclamó: “Qué tal si lo canoniza y resulta que sí hay elementos que le fincan responsabilidad como un encubridor y por lo mismo como cómplice de casos de pederastia en el mundo, qué va a pasar en la iglesia católica cuando tenga un santo en los altares y ese santo fue cómplice de pederastia”.
Sara Oviero Fierro, Vicepresidenta del Comité de los Derechos del Niño de la ONU, expresó que se le exigió a la Santa Sede ofrecer ejemplos de denuncias a sacerdotes pedófilos, “les preguntábamos, ¿en qué caso concreto? Nombres. Porque los seres humanos buscamos siempre esos testimonios concretos, que nos permitan comparar entre lo que se dice y lo que se hace. No tenían. La idea de que en realidad se estaba haciendo algo se fue desmoronando”.
Por lo que reiteró que fue la “La iglesia católica la que entró en este juego, al no denunciar como correspondía desde el inicio este tipo de casos. La iglesia, muy por el contrario comenzó a protegerles”.Por su parte, Alberto Athié, comentó que “el Papa Juan Pablo II siendo, en su momento, jefe de Estado Vaticano, y además jefe espiritual de toda la Iglesia Católica Universal, y al mismo tiempo legislador, y obviamente responsable del Poder Ejecutivo de su Estado, está –hipotéticamente– implicado en la posibilidad de ser responsable de encubrimiento.“Nosotros estamos seguros que así lo fue en el caso del padre Maciel. Esa es nuestra certeza, pero obviamente, en ese sentido, lo iremos a comprobar frente un tribunal internacional”, sentenció.


Sara Oviero Fierro