Conforme avanza la pandemia de coronavirus, crecen las nostálgicas historias, como la de Joe de 42 años de edad, padre de tres hijos y subdirector de la Academia Mary Louis en Queens en Nueva York, quien murió víctima de SARS-COV-2 (COVID-19)
De acuerdo con su esposa Maura Lewinger; Joe no tenía presentaba síntomas preexistentes, sin embargo el pasado 17 de marzo de pronto la fiebre comenzó incrementar, así como los malestares respiratorios.
Maura Lewinger narra que Joe inicialmente tuvo fiebre y no creyó que su estado de salud se complicaba, sin embargo a los pocos días iniciaron los problemas respiratorios, por lo que fue internado y aislado de su esposa y sus tres hijas, no obstante ellas mantuvieron en comunicación a través de videoconferencias por la aplicación FaceTime.
“Pase hablando con él casi 24 horas al día, 7 días a la semana, a través de FaceTime. Quería calmarlo e intentar que no se sintiera solo, relató Maura Lewinger
A pesar de los esfuerzos de los médicos, la salud de Joe continuó deteriorándose y el especialista que lo atendía le confesó a Maura Lewinger no había esperanza de que su esposo sobreviviera al coronavirus.
Por lo cual Maura Lewinger le pidió al médico que la pusiera en FaceTime con su marido, una vez conectados, ellas procedió a cantarle la canción de su boda y unos minutos después Joe falleció.
“Le agradecí por ser el marido más increíble, por hacerme sentir apreciada y amada todos los días. Toqué y canté nuestra canción de boda para él y eso fue todo. El médico me dijo que su pulso había desaparecido. Estaba con él cuando murió. Creo que la gente no está siendo lo suficientemente cuidadosa como debería”, preciso Maura Lewinger
La mujer contó siempre su esposo le escribía cartas, en las cuales Joe le recordaba lo mucho que significaba para él, además detalla los planes que tenía para el fin de semana
“Él siempre tenía un oído atento, no importaba de lo que estuviera hablando, Joe siempre estaba escuchando. Siempre me hacía sentir que era la persona más importante en la sala. Siempre me cuidó, me trajo mi café y me ayudó en todos los sentidos”.
Asimismo recordó que Joe era divertido, inteligente, compasivo y desinteresado “siempre anteponía a los demás. Un esposo amoroso, padre, amigo y subdirector de escuela. Trabajó duro todos los días para hacer esta parte para hacer de este mundo un lugar mejor. Tocó la vida de todos los que conoció y siempre estuvo dispuesto a ofrecer ayuda, apoyo, orientación y asesoramiento “.
Tras la terrible experiencia, Maura Lewinger envió un mensaje a todas las personas para tener cuidado y responsabilidad para enfrentar la pandemia.
“La gente simplemente no tiene cuidado. Las personas se sienten tan invencibles y piensan que no les puede pasar”, manifestó


