El Gobierno federal puso en marcha la Modernización de la compra pública de medicamentos, una estrategia que busca ordenar el sistema de abasto, mejorar la calidad de los tratamientos y garantizar que los pacientes reciban medicinas más seguras, eficaces y disponibles.
El titular de la Secretaría de Salud, David Kershenobich, detalló que uno de los ejes centrales del plan es la reducción del catálogo nacional de medicamentos, que pasó de 2,753 a 1,929 claves, es decir, 824 menos, como resultado de un proceso de evaluación médica y técnica.
“Se busca homogeneizar el tratamiento de todas las personas, importante la modernización del abasto de medicamentos, trata de priorizar los medicamentos más importantes con mayor seguridad y eficacia médica, se fortalece el abasto y se optimizan los recurso médicos”.
Un nuevo orden en los medicamentos: lo esencial primero
La reorganización del sistema parte de un criterio internacional. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los medicamentos se dividen en tres categorías clave:
- Esenciales: indispensables y de uso general en la atención médica.
- Complementarios: requieren condiciones específicas para su aplicación.
- No esenciales: presentan menor eficacia o seguridad frente a alternativas más modernas.
Este enfoque permite depurar el catálogo y enfocar los recursos en los tratamientos que realmente impactan en la salud de la población.
Cambios de fondo: sustituciones y actualización de tratamientos
El análisis técnico reveló áreas claras de mejora dentro del sistema público de salud:
- En atención primaria, el 21% de los medicamentos puede sustituirse por opciones más eficaces.
- En hospitales, el ajuste alcanza hasta el 41%, con tratamientos que pueden actualizarse por alternativas más modernas.
- En pediatría, el cambio es menor, con apenas 9%, ya que la mayoría de los tratamientos ya cumple con estándares actuales.
En términos concretos, se identificaron 66 claves prescindibles en atención primaria, 680 en el ámbito hospitalario y 78 en pediatría, lo que permitió reordenar el sistema sin afectar la cobertura médica.
Protocolos nacionales y garantía de atención homogénea
Esta estrategia se integra a los Protocolos Nacionales de Atención Médica, cuyo objetivo es homologar la atención en todo el país, evitando disparidades y asegurando que los pacientes reciban tratamientos actualizados sin importar su ubicación.
Además, el rediseño del catálogo permitirá optimizar el uso de recursos públicos, reducir riesgos de desabasto y fortalecer la planeación del sistema de salud.
Abasto más sólido y tratamientos con mayor respaldo clínico
Con esta modernización, el sistema de salud apuesta por un modelo más ordenado, donde el criterio principal es la evidencia médica. La depuración del catálogo y la priorización de medicamentos esenciales buscan garantizar disponibilidad constante y mejorar los resultados clínicos en la atención de pacientes.
El nuevo esquema coloca el foco en lo que realmente importa: medicamentos que funcionen mejor, lleguen a tiempo y estén disponibles para todos.


