- Las dependencias encargadas de la seguridad y la protección civil han subrayado que la reducción de víctimas responde a estrategias integrales de concientización sobre los riesgos de cruzar el cauce del río.
Las autoridades mexicanas informaron que las muertes por ahogamiento de personas migrantes en el río Bravo alcanzaron en 2025 su cifra más baja en al menos una década, con tres casos confirmados a lo largo del año. Esta reducción contrasta con los registros de años previos, que en algunos periodos superaron las diez víctimas anuales, y refleja una tendencia a la baja atribuida a operativos de prevención, vigilancia y colaboración binacional.
El director de Protección Civil y Bomberos de Nuevo Laredo, Humberto Fernández Diez de Pinos, explicó que los cuerpos recuperados durante 2025 fueron atendidos por equipos de rescate acuático en coordinación con autoridades estadounidenses, reforzando los mecanismos conjuntos de respuesta ante emergencias en la zona fronteriza.
De acuerdo con los reportes oficiales, el año comenzó con un hallazgo en enero, seguido por un segundo caso en marzo y un tercero en octubre, todos próximos a tramos del río utilizados con frecuencia por migrantes durante intentos de cruce irregular. Las cifras contrastan notablemente con las observadas en 2024, cuando se reportaron ocho decesos por esta causa.
Las dependencias encargadas de la seguridad y la protección civil han subrayado que la reducción de víctimas responde a estrategias integrales de concientización sobre los riesgos de cruzar el cauce del río, la participación de grupos comunitarios —como pescadores locales— en labores de aviso y auxilio, así como una vigilancia sostenida en puntos críticos de la corriente.
Autoridades migratorias también han reiterado sus llamados a las personas en tránsito para evitar poner en riesgo su vida en cruces no autorizados, recordando que el río Bravo presenta condiciones de fuerte corriente y cambios de nivel que pueden resultar mortales, especialmente en temporada de invierno cuando las temperaturas del agua son bajas.
La colaboración con contrapartes estadounidenses en materia de vigilancia y rescate, aunada a la promoción de vías seguras y legales para los procedimientos migratorios, ha sido destacada como un componente clave en la estrategia de reducción de riesgos. Con estos resultados, las instancias gubernamentales refrendan su compromiso con la seguridad de las personas migrantes y la coordinación binacional para la gestión humanitaria de la movilidad en la frontera norte de México.


