spot_img

Mujeres con discapacidad tienen mayor riesgo de padecer violencia sexual y no recibir justicia

- Anuncio -

(01 de diciembre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).-  Fausta llevaba cuatro años trabajando como empleada domestica con la misma familia. Comenzó a llevar a su hija “para que la ayudara con los mandados”. Desde los 10 años iba a la tienda, por las tortillas, conforme fue creciendo a hacer algunos pagos y también al mercado.

Cuando la artritis de Fausta se agravó, comenzó a enviar solamente a su hija, “ya había aprendido lo suficiente como para dejarla ir al trabajo. Con la necesidad que uno tiene de comer y de poder pagar la renta del cuarto donde vivíamos. Tenía 14 años cuando tuvo su primer día como sirvienta de la casa, es un trabajo digno y no creí jamás que algo malo pasaría”, narra la madre a este medio.

La menor, de quien se ha optado por reservar el nombre, tenía una discapacidad. Era sordomuda. Pero salvo por no poder hablar, sabía realizar todo tipo de actividades; Fausta asegura que jamás se había quedado a vivir o dormir en la casa de sus patrones, sin embargo meses después que su hija ya se había hecho cargo de las mismas actividades que ella en la casa, los patrones pidieron que la dejara quedarse, por lo menos tres veces por semana, a lo cual madre e hija accedieron.

Tiempo después la menor fue despedida sin explicación alguna. Fausta intentó hablar con los dueños de la casa para saber en qué había “fallado” su hija, pero no hubo ningún tipo de respuesta. Tampoco quisieron que ella volviera; la menor jamás comentó qué había pasado y prefirió callar, fue hasta unos meses después que se enteraron que ella estaba embarazada. “El patrón me la violó, su familia hasta lo solapó, pero tampoco pusimos denuncia porque somos pobres, tenemos miedo, incluso ahora que nació el bebé, como él es abogado, quiso quitarnos al niño, solamente nos dijo que podía hacerlo.

Por eso preferimos no hablar, la idea es irnos a otro lado del país, donde no pueda encontrarnos y nos deje tranquilas. Mi hija y yo hicimos lo posible por sacar adelante el embarazo, el parto y los primeros meses del bebé, seguiremos así y escaparemos las veces que sean necesarias, pero un bebé no puede estar con un violador, que hasta es uno de los abogados más prestigiosos de la ciudad”, asegura Fausta.

El psicólogo e intérprete de lengua de señas, Martín Rojas Gracia, integrante de la Asociación Compartiendo Saberes y Transformando Realidades (CSTAC), explica a Revolución TRESPUNTOCERO, que “uno de los factores que ponen en riesgo a las mujeres con alguna discapacidad, es el canal de comunicación para con los demás. Nosotros trabajamos principalmente con personas sordas y ellos se comunican en lengua de señas mexicana, y como muchas veces la familia la desconoce se generan obstáculos.

Sin duda, las mujeres con discapacidad tienen mayor riesgo de sufrir algún abuso sexual, porque existe mayor número de personas que se encuentran en contacto con ellas en cuanto a relaciones de cuidado y terapia por citar ejemplos”.

Cuando las mujeres con alguna discapacidad han padecido abuso sexual, las personas cercanas a ellas piensan que cierto tipo de reacciones se deben a su discapacidad, Rojas Gracia, explica que los síntomas que presentan o las reacciones que de alguna manera avisan que han vivido un abuso, pueden ser,  por ejemplo, que tengan un retroceso en su desarrollo, aunquese toma como parte de su situación, y nunca se propone como explicación que haya sido una víctima.

Nuevamente el canal de comunicación genera afectaciones cuando la persona con discapacidad decide interponer una denuncia por abuso sexual. Esto porque al asistir al Ministerio Público, para darle seguimiento, la institución desconoce el lenguaje de señas, además, no existen interpretes, lo cual interrumpe o impide que se haga el proceso judicial.

“Un problema más es la esterilización, la vida sexual de personas con discapacidad es uno de los temas tabú en la sociedad mexicana. Se da por hecho que las personas con discapacidad no deben llevar una vida sexual, así es que por ello está invisibilizada. Incluso muchas veces se le aconseja a la familia que se lleve a cabo la esterilización, piensan que al hacerlo y no poder tener hijos, será una medida de protección para las mujeres con discapacidades.

Sin embargo estas también son situaciones de riesgo, porque los agresores pueden aprovecharse aún más, ya que piensan que al no tener hijos, pueden abusar con mayor facilidad. Éste es un tema muy recurrente porque desde que los padres van a un médico, terapia o a alguna religión, y se les recomienda este tipo de operaciones, muchas veces los papás por desconocimiento o porque si creen que puede ser una manera para protegerlas, es que toman esta decisión. Pero por supuesto eso vulnera el derecho de las personas, porque el hecho de tener una discapacidad, no impide que puedan decidir si quieren tener o no hijos”, comenta Rojas.

Según la Asociación, en cuanto a cifras y estadísticas, existen pocas investigaciones, ya que no existen las instancias que estén sensibilizadas para buscar este tipo de información. Y aunque sí existen investigaciones, son muy pocas; “no existe ningún tipo de estadística, nos seguimos basando en datos antiguos, desde 2010. Sin embargo sabemos que las mujeres con alguna discapacidad, tienen mayor riesgo de sufrir abuso sexual, que el otro porcentaje de mujeres, donde muchas veces influyen las condiciones en las que viven.

“Nosotros como asociación tuvimos algunas pláticas, recientemente fuimos al Tribunal Superior de Justicia, tuvimos una mesa de diálogo para abrir canales en cuanto a impartición de justicia y que las mujeres con discapacidad puedan accesar a ella, pero más que nada queremos que las personas se interesan en el tema . Porque no solamente se trata de iniciativas, hace falta mucho más para que se conviertan en leyes y hace falta mucho más para que a pesar de que ya estén escritas, se pueda llevar a cabo, porque no sólo se trata de su creación, sino que las autoridades se den cuenta que de manera urgente debe de haber una mayor atención a estas mujeres, primero que nada hace falta capacitación y que las personas se concienticen”, asegura Rojas

En cuanto a las políticas públicas existen muy pocas, “es por ello que debe haber un mayor trabajo de capacitación de parte del gobierno, porque en el caso de las personas sordas es grave, ya que existen personas que asisten a una institución a denunciar, pero desde la entrada el policía le dice ‘sabes qué, vete no puedes pasar porque no sé a qué vienes, entonces no te voy a dejar pasar’.

Desde ahí ya están obstruyendo el que no tengan acceso a la justicia, incluso existen médicos que conocen la situación en la que viven, pero son enviadas al psiquiátrico, bajo la excusa de que tienen un comportamiento ‘extraño’, esto porque mueven las manos, sin más dicen que es una situación de psiquiátrica y todo se complica”, asevera Rojas.

Según el Informe Mundial sobre la Discapacidad 2011 (los únicos datos hasta la fecha), mil millones de personas en el mundo presentan alguna forma de discapacidad, lo que equivale a 15 % de la población.

Diferentes fuentes de información señalan que la discapacidad se presenta más en mujeres que en hombres, al mismo tiempo que entre las adultas mayores el desarrollo de algún tipo de discapacidad es más frecuente.

A nivel nacional, tampoco se cuenta con información actualizada sobre personas con discapacidad, el Censo de Población y Vivienda 2010 indica que en México hay 5.7 millones de personas con alguna dificultad física o mental para realizar actividades de la vida cotidiana, y representan 5.13 % de la población total. La prevalencia de la discapacidad en México, al igual que la tendencia mundial, es superior en mujeres (51.1 %).

 

- Anuncio -spot_img

MÁS RECIENTE

NO DEJES DE LEER