El pasado 31 de agosto, autoridades encontraron dentro de una hielera a una niña sin vida, esto en la colonia el Pípila, Tijuana, Baja California Sur, sin embargo no fue reconocida por nadie, por lo que un grupo de mujeres se organizaron para comprarle un ataúd, rezarle y hacerle un velorio.
Al no ser identificada por ningún familiar, optaron por llamarla Dulce María, le consiguieron una tumba en el panteón municipal número 13 de Tijuana, evitando así que fuera enviada a una fosa común.
— Fronterizo (@angelrubiodanie) December 15, 2020
“Dios nos lo manda para que los cuidemos, no para hacerles daño, y aquí esta Dulce María. Le estamos dando una despedida muy bonita que a lo mejor ella se merecía en vida y nadie se la dio, ni vecinos, y nadie hizo nada por ella, entonces no hay que hacerlo ahorita ya cuando ya no están con nosotros, si no hacerlo en vida”, explicó Yesica García Lerma, una de las organizadoras a medios locales.
El caso conmocionó a la zona, porque un grupo de 30 mujeres insistieron ante la Fiscalía General del Estado para que les entregara el cuerpo, que además tenía huellas de maltrato infantil.
Cabe mencionar que la necropsia no registró algún tipo de lesión, pero sus características destacaron que tenía parálisis cerebral infantil (congénita) y que la causa de muerte fue sepsis pulmonar secundario a neumonía.

