La riqueza de los grandes millonarios del mundo creció tres veces más rápido que en los últimos cinco años solamente en 2025. Oxfam Internacional reveló en su más reciente estudio que desde que Donald Trump llegó a la presidencia de los Estados Unidos los superricos vieron un crecimiento de 16% en su riqueza hasta alcanzar los 18.3 billones de dólares.
De acuerdo con Oxfam, el caso del presidente Donald Trump en Estados Unidos es el ejemplo más claro de cómo el poder económico ha tomado el control político para impulsar agendas regresivas que benefician a un puñado de magnates.
“El auge de las oligarquías impacta negativamente en todas las sociedades del mundo”, alertó la organización.
La organización no gubernamental refirió que esto se debe en buena parte a la contribución de Estados Unidos a esta lista de acumuladores, arropados por una administración que “redujo impuestos a los superricos, bloqueó avances en cooperación fiscal internacional, revirtió esfuerzos contra el poder de los monopolios y empujó el valor de las acciones ligadas a la inteligencia artificial”.
Con casi la mitad de la población mundial en pobreza (menos de 8.3 dólares al día) y una cuarta parte con hambre moderada o grave, el problema ya no se limita al poder de mercado de los magnates y sus empresas ni en la creciente desigualdad, sino en la toma del poder político que legitima agendas regresivas para la mayoría de la población.
De acuerdo con Oxfam, los 12 magnates más acaudalados del mundo concentran más riqueza que la mitad más pobre de la población mundial, es decir, más que 4 mil millones de personas.
La acumulación se ha acelerado a tal grado que, con lo que creció el patrimonio de los magnates en el último año, se podrían distribuir 250 dólares a todas las personas del planeta y aún así ellos tendrían 500 mil millones de dólares extras.


