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Nada justifica la violencia

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Nada justifica la violencia en cualquier parlamento en México y el mundo, porque son espacios donde debe imperar el diálogo, el consenso y los acuerdos. Por ello es reprobable lo ocurrido en el Congreso de la capital del país, el pasado 15 de diciembre, cuando diputadas del PAN agredieron a legisladoras de Morena. Imágenes que dieron la vuelta al orbe por redes sociales y medios de comunicación, y que causan mucha indignación.

La toma de la tribuna por parte de los panistas y las agresiones físicas a mis compañeras no fueron actos espontáneos ni accidentales. Se trató de algo meticulosamente planeado por el Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional para impedir el debate y la votación del Paquete Económico 2026. Su verdadera intención era, es y siempre será entorpecer el crecimiento de la Ciudad de México. Están tan mal, que ni se dan cuenta que a quienes afectarían es a la gente.

El pretexto de la derecha para apoderarse del estrado fue una supuesta defensa del InfoCDMX. En realidad, pretendían ocultar su oposición a un presupuesto de más de 313 mil millones de pesos, que permitirá crear más obras, mejorar la infraestructura y los servicios y fortalecer los programas sociales. Pero el pueblo es bueno y sabio, y sabe que los conservadores mienten y que sólo velan por sus propios intereses.

El presupuesto planteado por nuestra Jefa de Gobierno, Clara Brugada, y aprobado ese mismo día por las y los diputados de la Transformación, es un presupuesto con visión social; un presupuesto pensado para el bienestar de todos, pero en especial para quienes tienen menos recursos. De ahí que se asignaron 23 mil millones para los programas sociales.

En su desesperación por detener la votación de los dictámenes del Código Fiscal, la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de este año, las y los diputados panistas, de la mano con los dos priístas, provocaron un clima de denostaciones y violencia. Intentaron ganar lo que no han podido en las urnas.

Durante los días posteriores, siguieron los ataques panistas. A toda costa pretendían obedecer las instrucciones de su dirigente nacional, que además ya había amenazado con recurrir a la confrontación. Se les olvidó que el pueblo no dará un paso atrás en la conquista de sus derechos, y que uno de ellos es que el presupuesto público se transparente. Por eso la gente confía en la Cuarta Transformación, porque nosotros sí rendimos cuentas y les hablamos mirándolos a los ojos.

El PAN y el PRI carecen de argumentos. Ante la imposibilidad de ganar el debate con razones, optaron no sólo por tomar la tribuna y agredir a las diputadas de Morena, sino también lastimar a trabajadores del Congreso y dañar el equipo de audio del Recinto de Donceles.

A pesar de los llamados del Presidente de la Mesa Directiva, el diputado Jesús Sesma, y de una servidora, en mi calidad de Coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena, el PRIAN se negó al diálogo institucional. Cuando se les propuso convocar a la Junta de Coordinación Política, para encontrar una salida pacífica, su respuesta fue negativa. Peor aún, pusieron como condición que se retirara el dictamen en materia de transparencia, lo que constituye un chantaje inaceptable.

Las y los diputados de Morena y los partidos aliados actuamos con responsabilidad y respeto a la ley. Buscamos sesionar en una sede alterna, porque había que sacar adelante el Paquete Económico. Eso hizo que los agresores abandonaran la tribuna. Después, retomamos la Sesión Ordinaria de manera pacífica.

Lo sucedido en el Congreso de la Ciudad de México dejó en evidencia que el PRIAN tiene hambre de cuotas y poder. Desde Morena les decimos con claridad: no vamos a ceder a chantajes ni a intereses mezquinos. Nuestra mayoría legislativa siempre actuará con responsabilidad para garantizar que los recursos públicos lleguen a la gente. Un botón de muestra es que la capital ya cuenta con su Paquete Económico.

Coordinadora del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México

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