(28 de noviembre, 2013).- La naturaleza no perdona y, desde hace más de 28 años, el Distrito Federal no ha presenciado un sismo como el que ocurriera en 1985, por lo que el temor de que vuelva a ocurrir uno de esa magnitud está latente luego de que expertos han señalado que podría presentarse un fenómeno similar con una magnitud arriba de los ocho puntos en la escala de Richter.
Ante esto, el director del Servicio Sismológico Nacional (SSN), Carlos Valdés González, señaló en conferencia presidida en el Instituto de Investigaciones Jurídicas, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que la capital del país debe de prepararse aún más ante la posible llegada de un sismo que podría dejar afectaciones en la estructura inmobiliaria de la ciudad.
“En México ocurren alrededor de 1.5 sismos al día. Cuando la placa de Cocos choca con la placa Norteamericana, se producen ondas sísmicas que determinan un sismo. Cuando llega a producirse en el punto de origen, en el epicentro, alcanzan a llegar a la ciudad y se da inicio a un nuevo ciclo de sismos que dan paso a un nuevo conteo de registro de estos movimientos”.
Dentro de los estudios que realiza el sistema destacan tres hipótesis que podrían afectar a la ciudad, los cuales determinarían un sismo de mayor magnitud y que repercutirían en los estados. Tal es el caso de Guerrero que podría ser el foco donde surgiera ese gran sismo.
“Hay tres escenarios actualmente, en más de 100 años no se ha registrado un sismo de mayor escala, el primero de ellos se puede repetir en una actividad de sismo de 7.5 grados, el segundo es de que en vez de que se presenten cuatro sismos a la vez, se fusionen y hagan uno de mayor de 8.1 grados y, por último, uno de 8.4 pero que sea de mayor duración”.
Con esta observación, el director del Servicio Sismológico determina que la preparación de la ciudadanía es fundamental para evitar que, en caso de que la naturaleza actué, se den mayores daños y pérdidas humanas que lamentar.
“Sabemos el lugar donde puede darse el movimiento, sabemos de qué capacidad, pero no sabemos cuándo. Eso es lo que estamos tratando de explicar, que debemos de estar listos y fomentar estrategias de simulacros que nos permitan ya estar relacionados con lo que puede ocurrir”.
Carlos Valdez es puntual en determinar que los avances en la tecnología permiten tener una mayor capacidad de reacción y, sobre todo, de avisar en el momento que se active una alerta sísmica.
“La posibilidad de un sismo es alta, puede ocurrir en cualquier momento y necesitamos evaluar cuando podría ser, sobre todo conocer como ciudadanos qué debemos hacer y cómo actuar en un país que está totalmente en una zona sísmica y volcánica importante. Yo sugiero que se hagan simulacros una vez al mes hasta que sepamos cómo actuar y reaccionar”, comentó.


