Redacción / @Revolucion3_0
(23 de mayo, 2013). – El tribunal de Bereznikovski, en la región de Perm (Urales), decidió negar la libertad condicional a María Aliojina, integrante del grupo Pussy Riot encarcelada desde octubre de 2012 por el cargo de “vandalismo motivado por odio religioso”. El proceso penal contra Aliojina y las otras dos integrantes de Pussy Riot, Nadia Tolokónnikova y Yekaterina Samutsevich, comenzó después de que en febrero de 2012 realizaron un performance consistente en una “plegaria punk” en el interior de la catedral de Cristo Redentor en Moscú. En su “plegaria” pedían a Dios que Vladimir Putin no fuera elegido como presidente.
El miércoles 22 María Aliojina se declaró en huelga de hambre y prohibió a sus abogados participar en la vista durante la que se decidiría sobre su libertad condicional, debido a que las autoridades le impidieron estar presente durante la misma. El tribunal procedió a designarle un abogado de oficio y dictaminó negarle la libertad en ausencia de ella y sus abogados. Tras conocerse el fallo del tribunal, la abogada Irina Jrunova declaró que apelará y denunció la ilegalidad de la sentencia.
Las autoridades carcelarias argumentaron ante el tribunal que no debía concederse la libertad condicional a la integrante de Pussy Riot debido a su mal comportamiento –sostienen que es “grosera” con el personal carcelario y no respeta los horarios de prisión– y a que no muestra arrepentimiento por sus actos. Por su parte, Aliojina ha denunciado reiteradamente que recibe amenazas de muerte de convictas que cumplen condenas por asesinato y tráfico de drogas. Al igual que Nadia Tolokónnikova, desde que fue condenada solicitó cumplir su pena posteriormente, cuando sus hijos hayan crecido, pero también esta petición les fue denegada.


