Por: Natalia Antezana Bosques
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El 21 de marzo, la zona arqueológica de Xochicalco, Morelos, fue el escenario de una manifestación en contra de la minera canadiense Esperanza Resources, que pretende desarrollar una mina de 15 mil hectáreas a tajo abierto.
Los pobladores de varias poblaciones de la zona, como Alpuyeca, El Rodeo, Miacatlán, entre otros, se dieron cita en la mañana, en el pueblo de Xochicalco, donde empezaron a pegar cartulinas en los postes y puestos, con la consigna “No a la mina, sí a la vida”, con la intención de informar a la población sobre el riesgo que representa una mina a tajo abierto. Familias, jóvenes, adultos mayores, también repartían trípticos y volantes con información al respecto, mientras se veían los festejos por el día de la primavera.
Al medio día, en una ceremonia entre las pirámides que resguardan el lugar, se veía una leyenda hecha con flores: “NO A LA MINA”, mientras la maestra, una de las pobladoras de la zona, tomaba la palabra, “Demos sentido a la ternura de la madre tierra, cuando nos grita y nos pide que levantemos la voz, que la levantemos sin temor a nada ni a nadie”.
Asimismo, Flora Guerrero, directora de Guardianes de los Árboles, señaló que se ha hecho un llamado a Peña Nieto y al secretario de Medio Ambiente para que no sea aprobada la manifestación de impacto ambiental y que “sea retirada la concesión de las 15 mil hectáreas de exploración y posible explotación”.
Previamente a la protesta, el presidente municipal, Miguel Ángel Colín, que dice estar en la línea de Graco Ramírez, gobernador del estado, dijo que como gobierno se oponen a la construcción de la mina. Cabe señalar que en un principio, el ejecutivo municipal estaba a favor de la construcción, con el argumento de que generaría fuentes de trabajo.
En otro sentido, cabe señalar que existe una confrontación entre los comuneros, ya que algunos habitantes de San Agustín Tetlama están a favor del desarrollo de la mina. Pobladores de Alpuyeca, explicaron que esto se debe a que funcionarios de la empresa canadiense “han comprado voluntades” de la gente de Tetlama, afirmación que coincide con la del presidente municipal, quien afirma que la gente que no se opone a la minera es aquella a la que le han prometido trabajo.
Por otro lado, es importante resaltar que también se han registrado advertencias a personas que están participando activamente en contra del proyecto. Esto es una práctica común en casos como éste, en los cuales las poblaciones locales se oponen a las grandes empresas transnacionales, como sucede en Olintla, Puebla, o en el Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca.
Según especialistas, el estado de Morelos sólo tiene el 17 por ciento de ecosistemas nativos en toda la entidad, y es el segundo estado de la república más destruido ambientalmente. El permiso fue otorgado por el gobierno federal en el sexenio que encabezaba Felipe Calderón. El gobierno en turno, ha mantenido las concesiones de la empresa canadiense.
De construirse la mina, afectaría, además, a 16 comunidades en los municipios de Jiutepec, Temixco, Emiliano Zapata y Xochitepec, que forman un núcleo de más de 700 mil habitantes.
Picha la imagen para ver el FOTORREPORTAJE.
Las comunidades afectadas serían:
San Agustín Tetlama
Cuentepec
Coaxcomac
Loma Bonita
Las Flores
Miguel Hidalgo
Unidad Habitacional Jardines de Xochicalco
Humberto Gutiérrez Corona
Alpuyeca
Santa Cruz Milpillas
Xochicalco
Francisco Villa
Benito Juárez
Unidd Habitacional José María Morelos y Pavón
La Presa
Balneario Palo Bolero



