(19 de abril, 2015).- Viena fue uno de los varios países (a nivel mundial) que se manifestó contra los tratados de libre comercio, en particular el que negocian actualmente Estados Unidos y la Unión Europea (UE). El acuerdo TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership), cuya novena ronda de negociaciones comenzará el lunes en Nueva York, aspira a suprimir las barreras aduaneras y reglamentarias entre Estados Unidos y Europa.
Fueron cerca de 15 mil manifestantes según los organizadores, que marcharon por el centro de la ciudad hasta el Parlamento sin que se produjeran incidentes. “Los medios de subsistencia de los pequeños agricultores están en juego”, advirtió Lutz Rumetshofer, de la Unión de Agricultores austríacos, al inicio de la manifestación.
“No al caballo de Troya”, “No a la libre estafa”, rezaban algunos de los carteles, o también “Derechos especiales para las corporaciones, ¡no los queremos!”
Austria es escenario habitual de una intensa oposición a este tratado, con manifestaciones y congresos en contra de lo que sus detractores consideran un pacto perjudicial para los intereses de diversos sectores sociales, entre ellos agricultores, farmacéuticas o los propios consumidores.
En una visita en enero a Viena, la comisaria de Comercio la Unión Europea, Cecilia Malmström, admitió que en ningún otro país europeo había tanta oposición al tratado que ella negocia como en Austria.
El propio canciller austríaco, el socialdemócrata Werner Faymann, ha mostrado frecuentemente su inquietud por algunos aspectos del TTIP, como en una entrevista reciente con el diario “Krone”, en la que afirmó que “las corporaciones ya son lo suficientemente potentes, no les debemos dar todo el poder”.
Además de Viena, se han convocado acciones similares en otras trece localidades austríacas, siendo las mayores las de Salzburgo, con 3.000 participantes, Linz, con 2.500 y Graz con 1.500, siempre según datos de los convocantes.
La protesta ha sido convocada en Austria por el movimiento “STOP TTIP”, una suma de 53 organizaciones, entre ellas la ONG medioambiental Global 2000 o la rama austríaca del movimiento Attac.
Los opositores temen que ese tratado provoque una desregulación generalizada y una pérdida del poder de los gobiernos. La convocatoria de este sábado, lanzada por un colectivo internacional de asociaciones, ONG, sindicatos y partidos políticos en 45 países, declara que hubieron cerca de 750 manifestaciones en todo el mundo.
Las organizaciones que convocaron a dichas manifestaciones informaron que el día de acción global se buscó generar conciencia entre los ciudadanos “con el fin de parar los acuerdos de libre comercio e inversiones y promover una economía que funcione para las personas y el medio ambiente”.
Si bien la mayoría de los actos ocurrieron en Europa, también hubo movilizaciones y foros, festivales y ferias en Canadá, Estados Unidos, Ecuador, Zimbawe, Paquistán y Japón, de acuerdo con dicha organización. Asimismo, asociaciones en países como México, Burkina Faso y Filipinas protestarán también contra el TTIP en fechas posteriores.
En Bélgica marcharon unas 2 mil personas contra este acuerdo. Citado por el diario Le Soir, el activista Sébastien Franco comentó que el TTIP sería como el existente entre Estados Unidos, México y Canadá, en el que ni los ciudadanos ni los trabajadores obtienen ningún beneficio.
Varias ciudades españolas como Madrid, Barcelona, Zaragoza, Sevilla, Bilbao o Valencia, también se sumaron, bajo el lema ‘No al TTIP’. “Las movilizaciones muestran la oposición ciudadana a políticas que sólo benefician al 1%, es decir, a los propietarios de las grandes empresas en detrimento del resto de la población”, denuncia la campaña, y afirma que “el TTIP pretende igualar la legislación europea y la estadounidense, algo que será una armonización a la baja, en la que la población pierda derechos laborales, sociales y ambientales”.

