El día de ayer, jueves, el senador por Nuevo León, Samuel García, acudió a la refinería de Cadereyta para realizar una “clausura simbólica”.
Fue recibido por un contingente de trabajadores que le taparon el paso a la camioneta y lanzaron diversos objetos en la camioneta en la que viajaba.
Al momento, trascendió la noticia de la deuda de la placa: la Jeep Grand Cherokee 2015 placas STB-7851 en la que circuló tiene un adeudo por $38,270 pesos.
Por la tarde, el político de Movimiento Ciudadano lanzó una serie de mensajes en su cuenta de Instagram. Alegó que la camioneta no era suya, sino de un amigo:
“Hay un medio de comunicación que le dio más importancia a una placa, que al tema de fondo, que es la contaminación de la refinería de Cadereyta y cómo los líderes sindicales aprovechan sus puestos”, reportó.
“Ese vehículo no está a mi nombre”, dijo, aseguró que se la pidió prestada a su amigo “Miguel Ángel”.
“La mía (su camioneta) está en el taller”, dijo y agregó:
“Y gracias a Dios pedí prestada a un amigo una camioneta blindada, sino no estuviera aquí y no sé qué hubiera pasado, habían reventadores con la única intención de lastimar”.
Pese a las protestas registradas ayer dijo que insistirá porque considera que urge recibir el dinero para los filtros y una reforma energética.


