En un movimiento estratégico para proteger el bolsillo del campo mexiquense, el Gobierno estatal y Alimentación para el Bienestar sellaron una alianza que garantiza pagos extra para los productores de maíz durante octubre de 2025 y junio de 2026.
Este convenio establece un estímulo complementario de 300 pesos por tonelada, diseñado para fortalecer los precios de garantía frente a la volatilidad del mercado internacional.
Con este ajuste, el precio de la tonelada de maíz nativo pasará de 8 mil 200 a 8 mil 500 pesos y el del maíz híbrido pasará de 7 mil 200 a 7 mil 500 pesos. La medida beneficia directamente a los pequeños productores que comercialicen su cosecha en el presente ciclo.

Durante la firma, María Luisa Albores González, directora de Alimentación para el Bienestar, y María Eugenia Rojano Valdés, Secretaria del Campo estatal, coincidieron en que este recurso no es solo un subsidio, sino una retribución justa para quienes sostienen la soberanía alimentaria.
“Avanzamos hacia una protección real contra las fluctuaciones de precios internacionales, de la mano de gobiernos sensibles”, destacó Albores González.
Justicia para el campo mexiquense
Durante el encuentro, la titular de la Secretaría del Campo del gobierno mexiquense agradeció la colaboración de la federación y aseguró que este convenio se suma a las acciones estatales para incentivar la producción de maíz y fortalecer el campo, esfuerzo enfocado en el bienestar de las comunidades rurales y la soberanía alimentaria del país.
Como parte de este convenio, Alimentación para el Bienestar compartirá con la dependencia estatal el padrón de personas productoras participantes, brindará capacitación a su personal en el Estado de México y, cuando sea posible, facilitará el uso de sus Centros de Acopio para la entrega de apoyos.
Por su parte, la Secretaría del Campo se compromete a resguardar el padrón conforme a la ley y capacitar de manera gratuita al personal de Alimentación para el Bienestar.
Este convenio, que corresponde a la renovación del acuerdo suscrito el año pasado, corresponde al ciclo de acopio primavera-verano 2025, con la posibilidad de ampliarse mediante acuerdo entre ambas instituciones.
Con esta coordinación se refuerza el trabajo conjunto para reconocer la labor de quienes cultivan el maíz, se fortalece la producción local y se contribuye al bienestar de las comunidades del Estado de México.


