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“No habrá mercado negro de refrescos”: Sheinbaum defiende el IEPS y destina su recaudación a combatir hipertensión y diabetes

La presidenta Claudia Sheinbaum, asegura que el impuesto a bebidas azucaradas busca reducir el consumo y financiar atención a diabetes e hipertensión; 88% de los mexicanos reconoce que el refresco es dañino.

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Ni clandestinaje ni evasión fiscal. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó de manera categórica que la aplicación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas provoque un mercado informal o contrabando de refrescos, como han advertido algunos sectores empresariales.

“No va a ocurrir, no tiene sustento”, afirmó tajante la mandataria.

El IEPS a refrescos: más salud, menos azúcar

La medida forma parte del Paquete Económico 2026, donde se prevé un incremento del 87% en el costo del IEPS aplicado a bebidas azucaradas, equivalente a un peso adicional por cada botella de 600 mililitros. El objetivo —explicó Sheinbaum— es claro: desincentivar el consumo y reforzar las políticas públicas de salud para combatir enfermedades como diabetes e hipertensión.

“Las bebidas azucaradas se venden en el último rincón del país y el objetivo es que se consuma menos, porque el exceso de consumo está demostrado científicamente que provoca daños a la salud”, puntualizó.

La presidenta subrayó que todo lo recaudado se destinará a programas de atención médica relacionados con enfermedades crónicas derivadas del consumo excesivo de azúcar.

Diálogo con la industria y cambio de hábitos

Durante la Mañanera del Pueblo de este jueves 9 de octubre, Sheinbaum también confirmó que la Secretaría de Salud mantiene diálogo con representantes del sector para impulsar bebidas más saludables y evitar afectaciones económicas a pequeños negocios.

“Se mantiene el impuesto a las bebidas azucaradas y a los sueros orales”, reiteró la titular del Ejecutivo.

 

El planteamiento, dijo, no busca castigar a la industria, sino promover un cambio de hábitos entre los consumidores.

“Entiendo su preocupación, pero el objetivo es que haya menos consumo y mejores opciones para todos”, señaló.

El consumo en cifras: los mexicanos saben que el refresco hace daño

Sheinbaum respaldó su postura con datos de la encuesta ENKOLL sobre consumo de refrescos, cuyos resultados muestran una conciencia generalizada sobre los riesgos del azúcar:

  • 88% de los mexicanos considera que tomar refrescos es muy dañino para la salud.
  • 54% está de acuerdo con aumentar el impuesto para reducir su consumo.
  • 49% dejaría de comprar refrescos si su precio sube.

Las principales razones para consumirlos siguen siendo culturales: 50% lo hace porque “es lo que me gusta tomar”, y 26% porque “es lo que se toma en mi familia”.

Un impuesto con propósito social

La mandataria insistió en que el IEPS no tiene fines recaudatorios sino preventivos y sociales, ya que se enmarca en la política de salud pública de la Cuarta Transformación, enfocada en prevenir enfermedades en lugar de tratarlas.

El impuesto, subrayó, “va directo a la atención de diabetes e hipertensión”, reforzando la infraestructura hospitalaria y los programas de salud comunitaria.

Con esta decisión, el gobierno federal mantiene firme su estrategia de salud y responsabilidad fiscal, mientras impulsa una cultura de consumo más consciente.
La meta, afirmó Sheinbaum, no es encarecer la vida diaria, sino alargarla.

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