(29 de Octubre, 2015).- A casi cuatro meses de la fuga de Joaquín Guzmán Loera del penal de máxima seguridad del Altiplano, la Procuraduría General de la República (PGR) no ha imputado ninguna acusación en contra del delincuente por lavado de dinero.
La PGR logró que le iniciaran 10 juicios al presunto líder del Cártel de Sinaloa, pero sólo uno de ellos fue abierto por delitos contra la salud.
Pese a las advertencias, no hay alguna acusación sólida por parte de la PGR en contra del narcotraficante más buscado del país.
La PGR le inició siete procesos por delincuencia organizada, de los cuales uno es por cohecho, una por posesión de armas y cartuchos de uso exclusivo del Ejército y otro por vuelos clandestinos.
Desde la primera detención de Guzmán Loera en 1993, al Chapo no se le ha podido acusar de narcotráfico, por lo que sólo se le han amputado casos de cohecho y asociación delictuosa.
En la última detención del Chapo se dejaron pendientes 10 procesos penales, pero sólo uno fue por delitos contra la salud, el cual instruía el Juzgado Sexto de Distrito en Procesos Penales Federales de Jalisco, con el número 364/2012.
Al capo se le vinculan posesión de semillas de mariguana y amapola, con fines de siembra y cultivo, aunque no hay ningún delito por narcotráfico.
Apenas al líder del Cártel de Sinaloa se le interrogaba por el delito de delincuencia organizada, cuando se fugó el 11 de julio pasado.
Los jueces penales federales acordaron suspender los procesos desde su fuga del penal, hasta que sea reaprehendido.


