Ya fue ordenada la liberación de Israel Vallarta, pero el eco de su caso sigue retumbando en las más altas esferas del poder. Este viernes 1 de agosto, durante su Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió de forma contundente al caso que por casi 20 años mantuvo a Vallarta tras las rejas sin sentencia.
Y lo dijo sin rodeos: hubo un montaje televisivo y un montaje político.
“No se nos puede olvidar cómo fue la detención y el montaje televisivo conducido por Loret de Mola, de lo que después fue reconocido como un montaje. ¿Y de quién fue el montaje? Pues de García Luna, hoy preso en Estados Unidos por narcotraficantes”, declaró la mandataria desde Palacio Nacional.
La presidenta hizo un llamado a no perder de vista el origen del caso, apuntando directamente al sexenio de Felipe Calderón y al aparato de seguridad encabezado por Genaro García Luna, actualmente preso en EE. UU. por vínculos con el narcotráfico.
Lo cierto es que una jueza ya resolvió su liberación, y no se nos puede olvidar lo que fue el sexenio del Felipe Calderón, su guerra contra el narco, y un personaje que hoy está preso, y que no precisamente se caracterizó por buscar la seguridad y la paz en el país, sino todo lo contrario, aliarse con grupos delincuenciales para beneficio personal.
Sheinbaum también recomendó el libro Una novela criminal de Jorge Volpi, que documenta a fondo las irregularidades del caso Vallarta-Cassez, incluyendo la fabricación de culpables, la manipulación de medios y el abuso de poder por parte de las autoridades.
Aun cuando reiteró su respeto por la autonomía de la Fiscalía General de la República, Sheinbaum celebró la resolución de la jueza que absolvió a Vallarta y apuntó hacia el contexto de corrupción e impunidad que marcó una época.
Con estas declaraciones, el gobierno federal cierra filas en torno a un caso que reveló las grietas más profundas del sistema de justicia, los excesos de la televisión y la cara más oscura de los montajes mediáticos que marcaron una generación.


