(05 de febrero, 2015).- El crimen organizado encontró en el Nokia 8210, el celular idóneo para realizar sus actividades.
El móvil, no cuenta con bluetooth, ni GPS y evidentemente tampoco conexión WiFi, por ello los criminales optan por este modelo ya que su rastreo es más difícil para los diversos departamentos de espionaje y seguridad. A diferencia de los nuevos modelos que pueden aportar datos suficientes para la localización del individuo en instantes. Además, su batería es más duradera.
Al menos así lo han visualizado los grupos criminales de Reino Unido, país en el que dicho modelo es el más utilizado para actividades ilícitas.


