Por: Zazil Carreras
tw: @zazcarreras3_0
En 2001 y 2009, Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán fue designado por el gobierno estadunidense como un “significativo” traficante extranjero. El día de ayer, recibió otro nombramiento más. Guzmán Loera fue designado el “enemigo público número 1” de la ciudad de Chicago, el mismo título que recibió Al Capone en 1930.
Este hecho ha sido justificado por la Comisión de Crimen de Chicago (CCC) y la Administración Federal Antidrogas (DEA por sus siglas en inglés), dependencias que consideran que Chicago es uno de los mayores destinos de heroína, cocaína, mariguana y otras drogas contrabandeadas por el cártel de Sinaloa.
De acuerdo con información de La Jornada, el presidente de la CCC, J.R. Davis señaló que “Nunca antes desde el inicio de la designación de Enemigo Público Número 1, ningún otro criminal ha merecido más el título que Joaquín Guzmán Loera”.
“Comparado con Guzmán, Al Capone parece un amateur. Guzmán encabeza la más grande y poderosa organización criminal en México”, remató.
Por su parte, la oficina local de la DEA en Chicago sostuvo que el cártel de Sinaloa se encuentra tan “incrustado” en la ciudad de Chicago, que tanto la policía federal como la local deben operar como si se encontraran en la frontera.
“Si opusiera a un grupo criminal organizado tradicional contra Guzmán y el cártel de Sinaloa, no habría pelea. En mi opinión, Guzmán es el nuevo Al Capone de Chicago”, señaló el agente especial de la DEA en Chicago, Jack Riley.
La DEA encabeza la ofensiva contra las operaciones del cártel de Sinaloa en Chicago, a través de la llamada Fuerza de Golpe Chicago, compuesta por agentes federales, estatales y locales.
Riley señaló que la estrategia es golpear al cártel en el “punto de choque”, donde confluyen narcotraficantes y pandilleros para intercambiar drogas y dólares.
En la actualidad existe una recompensa federal de cinco millones de dólares por información conducente a la captura de Guzmán Loera y en un intento por seguirle la pista, tanto su hijo Jesús Alfredo Guzmán Salazar como su madre María Alejandrina Salazar Hernández han sido incluidos en la lista de narcotraficantes sujetos a acciones de decomiso, aseguramiento y bloqueo de bienes.


