Por: Natalia Antezana Bosques
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Más de 16 pueblos y comunidades del estado de Morelos se verán afectados por el proyecto de la minera canadiense Esperanza Resources, que ya tiene las concesiones del gobierno para desarrollar una mina a tajo abierto.
Esto ha provocado una gran preocupación entre los habitantes del lugar, ya que la zona comprometida por la minera, que abarca aproximadamente 15 mil hectáreas, afectaría de manera directa a 700 mil habitantes. En este sentido, se empezaron a tejer las redes comunales de apoyo para defender lo que es suyo: su tierra.
Hace 10 años, en esta misma zona, los pobladores se organizaron para cerrar el basurero a cielo abierto en el pueblo de Tetlama. Para esto, en un principio se convocó a una asamblea de representantes de los pueblos y, posteriormente, un congreso de los pueblos en Morelos. “Así es como empezamos a vernos todas y todos, así nos visibilizamos y pudimos conjuntar nuestras luchas”, explica la maestra Guadalupe. A pesar de los contratiempos y de remar contracorriente, los pueblos morelenses lograron su objetivo y cerraron de manera definitiva el basurero que llevaba más de 30 años en el lugar.
En el caso de la minera canadiense, especialistas ambientales pertenecientes a diversas organizaciones, entre ellas la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Morelos, advirtieron el desastre ambiental que podría ocasionar el proyecto minero. Ante tal preocupación, pusieron en alerta a los pobladores del lugar afectado, brindándoles información al respecto.
Y hoy, de nueva cuenta, los pueblos vuelven a mirarse y organizarse entre sí para hacerle frente a la gran minera canadiense. Ahora, se reencuentran entre ellos para compartir información, hacérsela llegar a aquel o aquella que no la tenga y para sumarse a una lucha que es de competencia de todas las comunidades.
“Hoy con la minera nos ha sido fácil reencontrarnos, ya tenemos una historia y un camino”, nos contaba la maestra de Alpuyeca. Y a la vez recordaba los cientos de años de lucha de los pueblos: “Una parte importante es que nos conocemos hace ya 500 años y a lo largo de este tiempo hemos desarrollado diferentes estrategias que van desde que vengan avisando pueblo por pueblo, hasta que hoy, sabemos que somos los hijos o los nietos, de personas de hace muchísimos años”.
Ahora se llevan a cabo diferentes reuniones con representantes de cada uno de los pueblos, en las que discuten los temas, consensuan al respecto y elaboran un plan de acción. Asimismo, explicaron que cada pueblo tiene su forma de lucha, y que los acuerdos que se llevan a cabo siempre son en el marco del respeto las condiciones de cada pueblo para pelear.
Ya se han realizado diferentes acciones de repudio a la minera Esperanza Resources. Una de ellas, fundamental, es informar a la población del peligro que significa un proyecto de esta naturaleza. Se reparten volantes y se pegan cartulinas en los cruceros y se hablan entre ellos para convencerse los unos a los otros de las diferentes formas de lucha.
“Nosotros sabemos que en el tema de defensa de la tierra, la guardia comunitaria somos todo el pueblo, eso lo tenemos muy claro”.


