(21 de febrero, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- Al filo del medio día, los machetes en alto brillaban en pleno rayo de sol en Ciudad Universitaria. El Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra se encontraba en “las islas” universitarias para recibir al lado de cientos de estudiantes y trabajadores, a una representación de los padres de familia de los estudiantes normalistas detenidos y desaparecidos el pasado 26 de septiembre en el municipio de Iguala, Guerrero.

Al tomar la palabra, el luchador social Ignacio del Valle recordó la presencia de normalistas y estudiantes universitarios años atrás cuando el pueblo de Atenco fue reprimido por la Policía Federal bajo el entonces gobierno estatal al mando de Enrique Peña Nieto.
Cómo olvidar, dijo Del Valle, “a los que nos fueron a dar fuerza en momentos tan difíciles, en donde la incertidumbre de nuestros pueblos se veía desmoronarse. Pero cuando llegaron los estudiantes, no podemos olvidarlos, de esta universidad, a los jóvenes y a las compañeras que dijeron ‘aquí estamos pase lo que pase'”.
“El pueblo acude a decir ‘aquí estamos’ hoy con nuestros hermanos de Ayotzinapa, que son la gotita que está derramando ese vaso que ya no podemos aguantar, esa indignación, esa impotencia, esa incertidumbre, esa rabia acumulada que ya tiene que vertirse en otro cause que tiene que ver con la organización, con estar juntos”, dijo al micrófono Ignacio del Valle ante cientos de asistentes en su mayoría jóvenes universitarios.

Los jóvenes que pasaban cerca del templete, acudían al llamado de Ayotzinapa. A cinco meses de la detención y desaparición de los 43 jóvenes, así como el asesinato de tres más, la voz de los padres de los normalistas se hizo escuchar una a una mientras el sol, sin benevolencia con los asistentes, arrinconaba a decenas de éstos bajo las sombras de los árboles cercanos.

Campesinos que cinco meses atrás dejaron sus tierras, sus trabajos, sus otros hijos, llamaron a la organización.
“A pesar de la versión oficial del Estado mexicano, no nos hemos doblegado y aquí estamos, les queremos decir que seguiremos luchando”, firme dijo Melitón Ortega, padre de Mauricio Ortega, uno de los 43 rostros que se mostraban en el escenario.
Castigo a los responsables, apertura de nuevas líneas de investigación, derogación de las reformas estructurales y salida del Ejecutivo Federal de Enrique Peña Nieto; las demandas concisas de los padres de los normalistas.

La mayoría provenientes de las zonas más pobres del estado de Guerrero, se veían imposibilitados para transmitir su dolor a los asistentes; el castellano no era de su conocimiento y entonces el mixteco sonó en Ciudad Universitaria. Entre cortes de aliento, los padres mandaban su mensaje de dolor que trataba por ellos mismos de ser traducidos: una pesadilla comenzó meses atrás y el gobierno mexicano, dijeron, no les interesa dar a conocer la verdad de los acontecimientos.

Para el padre del joven Jorge Álvarez Nava, agradeció el apoyo a quienes se han sumado al movimiento social encabezado por los padres de familia de los estudiantes desaparecidos, la decepción y la derrota no está en sus planes. “Seguiremos en la lucha como empezamos: firmes. Y con el apoyo de todos ustedes llegaremos hasta el final”, dijo al micrófono; y es que como campesino, declaró, “nunca esperaba pasar por todo esto que estamos pasando, ahora nuestra vida cambió por culpa del maldito gobierno”.
La voz quebrantada se hizo eco entre los asistentes, quienes escuchaban no sólo las narraciones impregnadas de dolor, sino los infinitos agradecimientos que hacían los familiares a quienes habían decidido en algún momento, sumarse a su demanda de justicia.

“El maldito gobierno se los llevó, porque checamos en las patrullas cómo se los llevaban y ahorita se quieren lavar las manos (diciendo) que ellos no saben nada, dicen que se los entregaron al (cártel de) Guerreros Unidos, pero todos ellos, son los mismos”, dijo el padre del normalista Miguel Ángel Hernández.

“La última vez que vi a mi hijo fue el 15 de septiembre”, recordó al micrófono una de las familiares, el día que le cortó el cabello a su hijo porque en la Normal de Ayotzinapa los querían “pelones”. Ese día salió rumbo a la Normal, pero no fue hasta el 28 del mismo mes que ella se enteró de los trágicos acontecimientos. Desde aquel día, dice, ella vive en la Escuela en donde espera su hijo, vuelva pronto.

El apoyo para los padres de los normalistas les ha permitido llegar con su mensaje a casi toda la República Mexicana, comités de apoyo y solidaridad se han gestado en distintos estados, así como en diversos países que han ayudado en la búsqueda de los jóvenes desaparecidos. El mensaje desde Ciudad Universitaria hecho por los padres fue preciso, no cesar en la lucha de Ayotzinapa no sólo por la aparición con vida de los 43 normalistas, sino transformar al país con base en la organización de cada escuela, barrio, colonia, estado rumbo a un nuevo Congreso Nacional Popular.
Tras el mensaje de los padres de familia, la música comenzó.


Los padres de familia pusieron a disposición el número de cuenta en donde se les puede hacer llegar sus recursos, REVOLUCION TRESPUNTOCERO los comparte. Cuenta de banco Bancomer 2871742051 a nombre de Cristina Bautista; Clabe Interbancaria 012280028717420514



