El proceso judicial contra Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán y uno de los líderes de Los Chapitos, no avanzará este año como se tenía previsto. La Corte del Distrito Norte de Illinois decidió posponer la audiencia hasta el próximo 13 de noviembre de 2025, luego de que tanto la defensa como la fiscalía acordaran la prórroga, según documentos judiciales.

Conocido como “El Güero” o “El Güero Moreno”, Guzmán López enfrenta cargos relacionados con tráfico de drogas y lavado de dinero en la Unión Americana. La jueza Sharon Johnson Coleman será la encargada de dirigir el proceso que ha experimentado ya varios retrasos desde su extradición.

Este nuevo aplazamiento ocurre en un contexto en el que Guzmán López mantiene negociaciones con fiscales federales sobre un posible acuerdo de culpabilidad, lo que podría traducirse en beneficios judiciales, como una reducción de sentencia y condiciones más favorables en prisión. Además, el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha precisado que no buscará la pena de muerte en su contra si es declarado culpable.
La situación se desarrolla en paralelo a la reciente decisión de Ismael “El Mayo” Zambada, considerado padrino de Guzmán López en el narcotráfico, quien aceptó una sentencia de cadena perpetua y el pago de 15 mil millones de dólares ante la Corte del Distrito Este de Nueva York.

De acuerdo con especialistas en seguridad consultados por Infobae, los aplazamientos en procesos de este tipo suelen responder a tres factores principales. En primer lugar, la ganancia de tiempo para que la defensa ajuste su estrategia y refine la negociación con el gobierno estadounidense. En segundo lugar, la presión táctica que se ejerce sobre las autoridades, ya que Guzmán López podría ofrecer información sobre las operaciones del Cártel de Sinaloa a cambio de beneficios legales. Y finalmente, el alineamiento con procesos paralelos, considerando que su hermano Ovidio Guzmán López ya se declaró culpable en la misma corte, lo que abre la puerta a resoluciones conjuntas o coordinadas.
Con este escenario, la expectativa se centra en el mes de noviembre, cuando Guzmán López deberá volver ante la justicia norteamericana y definir si avanzará hacia un juicio formal o si concretará un acuerdo que determine su futuro tras las rejas.

