Por Antonio Aranda/Enviado especial
(14 de abril, 2016. RevoluciónTRESPUNTOCERO).- La Brigada nacional de búsqueda de familiares desaparecidos en Veracruz, realizó una visita de solidaridad a la asociación “Vive Migrante” ubicada en la comunidad de Las Patronas, municipio de Amatlán de los Reyes.
Durante el encuentro los integrantes de la brigada intercambiaron experiencias sobre las dificultades que tienen para realizar su labor en zonas marcadas por la violencia de los grupos del crimen organizado que se disputan el control de los negocios ilícitos como el trasiego de drogas, la trata de personas, la extorsión a migrantes y el secuestro, entre otros.
Cerca de las cinco de la tarde los buscadores de fosas clandestinas fueron recibidos por la señora Clementina Romero quien explicó a los activistas la manera de trabajar del albergue.
“Recogemos en el mercado Revolución toda la fruta y verdura que nos dan en los puestos. Preparamos tres veces al día la comida, cerca de 150 raciones por ocasión; ahora el tren ya no pasa con horarios fijos por eso tenemos que estar atentas a la llamada de mi hija, ella vive en Tierra Blanca y cuando pasa el tren por allá nosotras tenemos veinte minutos para preparar todo”, detalló Clementina.
Suena el teléfono
La señora Clementina tiene el andar tranquilo de la gente de provincia, de pronto, suena el teléfono, del otro lado de la línea su hija le avisa que el tren está pasando por su casa, en ese momento Clementina y otras mujeres se vuelve un tornado, como si fuera un mago aparece de quién sabe dónde varias cajas con bolsas llenas de pan y decenas de botellas de agua.
Los integrantes de la Brigada de búsqueda de desaparecidos toman las cajas y caminan apresurados a las vías del tren que se ubican a escasos 300 metros de distancia. Clementina da instrucciones precisas y breves: ¡párense así: con una pierna adelante y otra atrás, acerquen la bolsa con el agua! ¡Pero no se las avienten por que pueden golpear a un migrante y se puede caer!
La Bestia anuncia su arribo con un fuerte silbatazo, a lo lejos se observan unas luces brillantes que crecen a cada momento, los brigadistas se preparan. La señora Alma Rosa Rojo, del grupo Voces Unidas por la Vida-Sabuesos, de Sinaloa toma dos bolsas y estira los brazos, en medio del estruendo de hierros un hombre joven con aspecto de rapero aferra una de sus manos a la escalera del vagón y con la otra se lleva las bolsas, todo dura un segundo pero las sonrisas de ambos se cruzan como símbolo de hermandad.
“Me siento muy emocionada. La oportunidad de ayudar un poco a esta gente me hizo feliz. Desde que busco a mi hermano la mayoría de las historias que conozco son de gente desaparecida, de impunidad y desinterés del gobierno. Pero hay otras personas como ellas (la señora Clementina) que son muy humildes y no por eso se detienen para ayudar a los necesitados”, expresó Alma Rosa Rojo, quien busca a su hermano desaparecido desde hace tres años.
“Pierden” expedientes de desaparecidos en la Fiscalía General del Estado
Al concluir la visita de solidaridad al grupo “Vive Migrante” los brigadistas regresaron a la iglesia de Amatlán de los Reyes, ahí los esperaban dos mujeres familiares de víctimas de desaparición forzada. Aunque no se conocían, la tragedia las unió.
Josefina Cruz Campos denunció a la brigada que su hermano Alino Cruz Campos de 42 años de edad fue detenido en la comunidad de Paso del Macho en octubre del 2015 junto con otros cinco hombres por elementos de la Policía Estatal, desde ese día no sabe nada de su paradero y en la Fiscalía General del Estado el ministerio público argumenta que el expediente no existe a pesar de que ella tiene una copia de la denuncia y las pruebas de ADN.
“Al principio no puse denuncia, lo hice hasta enero del 2014. A mediados del 2015 cambió el titular del ministerio público asignado a mi caso y me encuentro con que el expediente ya no existe, que no tienen nada en la fiscalía. Yo les dije que no podía ser así, les mostré la copia pero no hicieron nada por eso vine aquí para ver si estas personas me pueden ayudar a encontrar a mi hermano”, narró con tristeza Josefina Cruz.
En el mismo caso se encuentra Lina García Martínez, su esposo se encontraba en el grupo que levantó a Alino Cruz Campos la tarde del 13 de octubre del 2013. “Mi marido no era maleante ni drogadicto ni nada de eso. Él se dedicaba a trabajar como chofer y vivíamos al día. El ministerio público de Atoyac nos dice que ya no está el expediente ni las pruebas de ADN… nada”, detalló Lina García quien es madre de dos niñas que crecerán sin su padre.
Cumpleaños entre desaparecidos
María Hortencia Rivas Rodríguez es originaria de Piedras Negras, Coahuila, se encuentra a más de mil 500 kilómetros de su casa. Ayer fue su cumpleaños número sesenta y lo pasó lejos de su madre quien cumpleaños el mismo día, ella se sincera con este reportero y dice con firmeza: “yo ya no festejo nada. Antes cuando mi hijo vivía él era el alma de la fiesta, organizaba todo. Hoy esta fecha, Navidad, Día de las Madres es de tristeza, me la paso luchando, buscándolo, exigiendo una justicia que no llegará”.
Rivas Rodríguez es fundadora de la organización no gubernamental Familias unidas en la búsqueda y localización de personas desaparecidas, actualmente coopera con la Brigada nacional en búsqueda de desaparecidos de Veracruz para trasmitir su experiencia a los activistas de ese estado.
“Honestamente me sentí alegre de ver que está gente que ni me conoce me haya celebrado con un pastel. Aquí nos une el dolor, en mi caso, el de no saber dónde está mi hijo Víctor Manuel Guajardo, desparecido el 10 de julio del 2013 por policías estatales; pero entre nosotros nos reconocemos y sabemos lo que sentimos. Sí, festejamos, pero una parte de nosotros siempre estará triste o muerta”, comentó Hortencia mientras limpiaba de su rostro una gruesa capa de pastel.








