Según Tajeldine, se trata de que EE.UU. está perdiendo rápidamente su hegemonía y el proceso ya comienza a ser visualizado con mayor efecto. La mayoría de los países del bloque de la OTAN no apoya la idea de intervenir en Siria, mientras que hay muchas voces de protesta en el mundo, puntualiza. Para los países que se han levantado en contra de la iniciativa de EE.UU., la intención de emprender una acción militar extranjera en el país árabe supone una violación de la Carta de las Naciones Unidas, explica el analista.


