El primer auto eléctrico mexicano, Olinia, está a punto de salir del laboratorio para entrar a producción. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que el prototipo final será presentado el próximo 7 de junio en un evento público, marcando el inicio de su fase de fabricación en serie.
Previo a esa fecha, el responsable del proyecto, Roberto Samuel Capano Tripp, expondrá los avances del vehículo en Palacio Nacional, como antesala del lanzamiento formal. El objetivo es claro: poner en circulación un modelo de electromovilidad desarrollado en México.
Producción de Olinia: alianza público-privada y base científica
El plan contempla una asociación entre el gobierno y una empresa privada para definir el esquema más viable de producción masiva. La apuesta no es solo fabricar un vehículo, sino consolidar una industria tecnológica con sello nacional.
Sheinbaum subrayó que el grupo de investigación que desarrolló Olinia se mantendrá activo dentro del proyecto, con el fin de garantizar innovación continua en electromovilidad.
Además, este esfuerzo estará vinculado a la formación académica, con participación del Tecnológico Nacional de México y el Instituto Politécnico Nacional (IPN), donde se impulsarán carreras especializadas en electromovilidad.
Coatlicue toma forma: supercomputadora con alcance nacional
En paralelo, la presidenta informó avances en el desarrollo de Coatlicue, la supercomputadora mexicana que busca convertirse en una plataforma estratégica para el país.
El proyecto contempla la creación de un fondo especial para su desarrollo, con el objetivo de asegurar su viabilidad financiera y operativa.
Sheinbaum explicó que Coatlicue ofrecerá servicios al gobierno federal, instituciones académicas y también al sector privado, bajo un esquema de uso que permitirá ampliar su impacto.
Modelo de operación: tecnología para el Estado y el mercado
La visión para Coatlicue es construir un sistema que no solo atienda necesidades públicas, sino que también pueda prestar servicios tecnológicos a empresas mediante esquemas de pago, fortaleciendo su sostenibilidad.
El diseño financiero y operativo está a cargo de María del Carmen Bonilla Rodríguez, subsecretaria de Hacienda, y de José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia Digital de Innovación Pública, quienes trabajan en la estructura de recursos y funcionamiento del proyecto.
Dos apuestas estratégicas: industria y tecnología
Con el avance de Olinia hacia su producción y el desarrollo de Coatlicue, el gobierno perfila dos proyectos clave: uno enfocado en movilidad eléctrica nacional y otro en infraestructura tecnológica de alto nivel, ambos con participación de instituciones académicas y esquemas de colaboración.
El calendario ya está marcado: 7 de junio para Olinia y un proceso en marcha para que Coatlicue entre en operación como plataforma tecnológica de alcance nacional.


