Aquellos que estaban acostumbrados a moverse en los pasillos del poder, hoy han sido expulsados de los mismos y su opinión ya no es dogma de fe; escribe el periodista y productor Epigmenio Ibarra y menciona que aquellos “valientes” que solo se dedicaron a escribir detrás de un escritorio “no entienden la exigencia de cambio de este pueblo que sufrió, por tantas décadas, la sumisión y el saqueo”
“Hablan en la radio, aparecen en la tv, publican en prensa y en redes; todos escriben desde la rabia. Sus propios gritos los ensordecen. Padecen de una especie de “ceguera de taller” ideológica: no miran más allá de sus intereses. De por sí, jamás pisaban las calles. Son de esos “valientes” detrás de un escritorio” redacta Ibarra en su columna semanal Itinerarios, publicada en Milenio
Epigmenio Ibarra quien fuera corresponsal de guerra, menciona que aquellos periodistas adheridos al viejo régimen, los cuales más que contar los hechos, ahora se rebelan ante ellos, al ser líderes que han dejado de ser seguidos.
Hoy para que la realidad les cumpla sus deseos tratan de sujetarla a moldes que hace rato se rompieron. Son historiadores que se quedaron sin memoria; indica
Ibarra recuerda los exorbitantes gastos en publicidad en los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto cuyo monto superó los 100 mil millones de pesos y nunca fue expuestos por quienes se ostentaban como líderes de opinión “¿Cómo habrían de entenderlo si al bendecir al Presidente en turno y recibir dinero del erario se volvieron cómplices del viejo régimen?, expone.
Asimismo hace un recuento para quienes se les ha olvidado que en el 2018, hubo una elección libre y auténtica como lo establece la Constitución; “la más limpia, legítima y masiva de la historia de México”
Destaca que con el voto consciente y razonado más 30 millones de mexicanas y mexicanos, decidieron que Andrés Manuel López Obrador transformara al país, y desde la raíz le diera fin al viejo régimen y la corrupción.
“Las y los mexicanos que votaron por López Obrador, no son lerdos, ni ignorantes, ni necios, ni olvidadizos. Nadie los manipuló, nadie los compró, nadie tampoco los obligó a acudir masivamente a las urnas; sabían lo que querían pese a que estuvieron entonces, como están ahora, expuestos a la acción de los medios.
Escucharon y vieron en ellos a estos mismos comentaristas, columnistas, presentadores de radio y tv exponer los “peligros” que, para el país, la economía y la democracia podía significar López Obrador. Los siguen escuchando todavía porque hoy la libertad de prensa es y seguirá siendo absoluta. se lee en la columna titulada “Los “líderes” de opinión”.
El periodista y productor reitera que esos líderes de opinión atacaron con todo a López Obrador “Se burlaron entonces —como hoy— de la “simpleza” de su programa; intentaron —como lo hacen hoy— reducir groseramente a clichés sus ideas políticas; le colgaron —entonces y ahora— todos los calificativos, hasta los más escatológicos, para desprestigiarlo” señala
Ibarra revive la forma en que por todos lo medios, a todas horas “arrebatados por la soberbia ideológica” en todos los espacios mediáticos mostraban el miedo y no tomaban en cuenta, el movimiento obradorista en el que se convertía la campaña del tabasqueño por lo cual sostiene que hoy que lo que sienten por AMLO “es un odio profundo e irracional, no ven cómo ese movimiento continúa”.
Además asegura que una embestida mediática como la que se registró en las últimas elecciones “no la hubiera resistido ningún otro candidato”
No obstante y pesar de todo los intentos por frenar a AMLO, la mayoría de los mexicanos en una acción libre, limpia y soberana “hicieron de la transformación del país un mandato cuya legitimidad es incuestionable”.
“Contra esa legitimidad y la democracia misma es que se alzan enfurecidos los antes líderes de opinión. Los desplazó la tecnología; los condenó su sumisión al poder. Hablan mucho de raiting, audiencias, hábitos de consumo, pero no saben nada de la gente.
Hasta los más recatados e inteligentes van perdiendo formas y memoria. Con sus ataques empujaron la victoria de López Obrador. Con sus profecías apocalípticas, sus diatribas francamente golpistas, abonan ahora el camino de la transformación. Aceleran lo que, desesperadamente, quieren impedir”.

