Una delegación de corredores mexicanos pertenecientes a comunidades indígenas puso en alto el nombre del país durante el Hong Kong 100 Ultra Marathon 2026. En un escenario dominado por condiciones climáticas extremas y terrenos de alta dificultad, los atletas demostraron la resistencia y la riqueza cultural de los pueblos originarios de México, obteniendo resultados que han dado la vuelta al mundo.
El evento, celebrado en la península de Sai Kung, contó con la participación destacada de la corredora oaxaqueña Miriam Morales, quien se coronó campeona absoluta en la prueba de 33 kilómetros. Por su parte, la reconocida atleta rarámuri Lorena Ramírez logró superar su propia marca personal en la distancia de 100 kilómetros, consolidándose como una de las figuras más importantes del atletismo de larga distancia a nivel internacional.

La evolución de los “pies ligeros” en el escenario global
La participación de corredores indígenas en competencias internacionales no es nueva, pero ha tomado un impulso sin precedentes en la última década. El término rarámuri, que significa “pies ligeros”, ha pasado de ser una referencia local en la Sierra Tarahumara a un símbolo de resistencia mundial.
Desde la victoria de Lorena Ramírez en el UltraTrail Cerro Rojo en 2017, la visibilidad de estos atletas ha crecido exponencialmente. En 2025, Lorena fue distinguida con el Premio Nacional de Deportes por su trayectoria. Para esta edición 2026 en Hong Kong, la estrategia se fortaleció a través del colectivo México Imparable, que permitió que no solo atletas rarámuris, sino también representantes de las etnias mixteca, maya y otomí, pudieran competir en circuitos globales, demostrando que su capacidad física es una herencia cultural compartida por diversas regiones de México.
El desempeño de los mexicanos en tierras asiáticas dejó testimonios que resaltan el vínculo entre el deporte y la identidad:
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Superación ante la adversidad: Lorena Ramírez completó los 100 kilómetros en un tiempo de 22 horas y 24 minutos, reduciendo en casi cuatro horas su registro anterior. La atleta enfrentó tramos en total oscuridad debido a fallas en su lámpara y soportó temperaturas congelantes vistiendo su indumentaria tradicional y huaraches.
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Identidad en el podio: Miriam Morales, tras ganar los 33 kilómetros con un tiempo de 2:47:59, expresó que su fortaleza proviene de sus raíces. “Es una gran experiencia representar a mi cultura y mi estado; llevar conmigo mis raíces fue mi mayor fuerza”, señaló la corredora oaxaqueña.
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Mensaje de la organización: El colectivo México Imparable destacó que estos logros no son solo deportivos, sino una forma de entender el deporte como comunidad e identidad. “Algunos caminos se recorren porque forman parte de quien eres”, mencionaron tras la llegada de los atletas a la meta.

Este triunfo reafirma la posición de los corredores indígenas mexicanos como la élite del trail running mundial, inspirando a nuevas generaciones a portar con orgullo sus tradiciones en cualquier parte del mundo.



