(02 de marzo, 2015).- Los gastos que tienen que llevar a cabo los padres, para pagar la educación privada de sus hijos, supera los recursos que gobiernos locales destinan a la educación, lo anterior según cifras de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
De 1990 a 2012 el gasto invertido en la educación de sus hijos ha aumentado al doble y dicho aumento supera con creces el dinero que aportan los gobiernos estatales a la educación pública. El gasto realizado se relaciona con los deseos de que los hijos no estén en escuelas públicas en gran medida por la mala calidad educativa de las mismas.
Por ejemplo en 1990 por cada 300 millones de pesos, que los padres invertían en educación, el gobierno federal destinó 199 millones, mientras que los estados 60 millones, las aportaciones de los padres sumaron 30 millones y apenas 11 millones los municipios.
Sin embargo para el año de 2001 el desembolso por parte de padres de familia duplicó al gasto que hicieron los estados y, a partir de ahí, en 2002, 2003, 2004 el gasto de padres triplicó la inversión de gobiernos estatales.
Sólo en 2003 y 2004 la aportación de los padres fue similar a lo que destinaron gobiernos locales pero a partir de 2007 a 2009 el gasto de los padres volvió a superar al de los estados.
Dicha tendencia continuó de manera similar de 2010 a 2012. Dichas estadísticas, brindadas por un análisis elaborado por Mexicanos Primero, indica que los padres gastan más en colegiaturas que los recursos que los estados destinan para otorgar una educación pública de calidad ya que se confían de lo que les otorga la Federación.
Pero cómo destinar adecuadamente los recursos, que deberían ser para educación, si del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica (FAEB), que recibió miles de millones de pesos a los estados para gastos educativos, el 90 por ciento se usa para pagar nómina magisterial y cubrir demandas financieras resultantes de la negociación con el SNTE, sin embargo la Auditoría Superior de la Federación detectó desvíos y malos manejos en el fondo. Hecho que conllevo a la SEP a pagar directamente a los maestros para evitar que estados malgasten esos recursos.


