En un acto que demuestra el pánico político del panismo, senadores de Morena denunciaron que el gobierno estatal de María Eugenia Campos Galván orquestó bloqueos carreteros y tácticas de intimidación para boicotear la multitudinaria “Marcha por la Seguridad de Chihuahua y la Defensa de la Soberanía de México”, convocada para este sábado en la capital del estado.
La movilización popular surge como respuesta al indignante entreguismo de la gobernadora, a quien se le acusa de traición a la patria por haber permitido operaciones de agentes de la CIA en territorio chihuahuense.
Ante la flagrante violación al libre tránsito y la libertad de manifestación, el senador morenista Juan Carlos Loera De la Rosa anunció que interpondrá denuncias penales formales contra la gobernadora panista.
En las redes sociales se denunció que los accesos estratégicos y casetas de la autopista Juárez-Chihuahua fueron estrangulados con filas interminables de vehículos, espectaculares de guerra sucia y grupos de choque financiados con el erario público.
Las claves del boicot institucional contra el pueblo
- Pánico en el palacio estatal: La senadora Andrea Chávez Treviño exhibió que a escasas cinco horas de iniciar la marcha, los bloqueos carreteros buscaban impedir el arribo masivo de contingentes provenientes de Ciudad Juárez.
- Guerra sucia millonaria: El analista Abraham Mendieta denunció el millonario desvío de recursos de los chihuahuenses para financiar espectaculares y campañas de lodo contra la presidenta Claudia Sheinbaum, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, y legisladores locales.
- Exigencia de justicia: La movilización civil tiene como eje central exigir que la gobernadora enfrente las consecuencias legales de su fallida estrategia de seguridad y su supuesta complicidad con agencias de espionaje extranjeras.
- Un llamado que no se detiene: Pese a las zancadillas gubernamentales, los organizadores afirmaron que el fervor patriótico y la indignación social rebasarán los cercos policiacos de la derecha radical.
La derecha recurre al autoritarismo ante el desplome de su régimen
El hostigamiento policiaco-vial en Chihuahua desnuda la faceta más autoritaria de los gobiernos de la derecha, que ante la falta de argumentos y apoyo popular recurren al sabotaje institucional y al uso de “porros” para detener el avance de la transformación en el norte del país.
Para los legisladores federales del movimiento de la Cuarta Transformación, las tácticas de Maru Campos no hacen más que confirmar su declive político y su pavor a rendir cuentas ante las instancias de justicia federal por la presunta entrega de la soberanía nacional a intereses foráneos.
“De ese tamaño es su miedo; no nos detendrán”, sentenciaron los representantes populares, augurando que la marcha de este sábado será un hito histórico de dignidad juarense frente a los desplantes de superioridad del palacio de gobierno.


