Por: Natalia Antezana Bosques
Twitter: @Natalia3_0
Una de las problemáticas a las que se enfrenta el sector joven de la población en la actualidad es la falta de empleo, realidad que también afecta a las y los jóvenes profesionales. Según un estudio realizado por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), se corre el riesgo de que en el año 2020 haya más de 3 millones de profesionistas desempleados.
Este mismo estudio explica que, cada año, aproximadamente 305 mil jóvenes egresados de universidades estarán desempleados si la economía sigue creciendo al mismo ritmo como lo ha hecho hasta ahora. Se señala que si el crecimiento económico fuera de un 5 por ciento anual, 239 mil de los 544 mil egresados no encontrarán empleos. Cabe señalar que el crecimiento económico mexicano durante el 2012 fue del 3.9 por ciento.
Otra arista de esta problemática son los empleos de calidad. En el 2020, sólo el 44 por ciento de los jóvenes profesionales encontrará trabajo, de los cuales, únicamente el 6 por ciento obtendrá uno de buena calidad, según el estudio antes citado.
En la última década (2001-2010), la tasa de egresados incrementó un 4.8 por ciento, sin embargo, la economía únicamente creció el 2.1 por ciento anual y el empleo formal un 1.5 por ciento.
Las proyecciones señalan que entre 2009 y 2020 habrán un promedio de 988 mil egresados de las carreras de ciencias políticas y sociales, y sólo 289 mil empleos formales para esta rama. En el caso de las ingenierías, serán 952 mil los profesionales y 592 mil empleos formales. Únicamente en educación y pedagogía se estima que habrán más empleos formales que profesionales en la rama.


