(24 de abril, 2016).- En el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) se describe que en el caso de Julio César Mondragón Fontes, quien fue torturado, asesinado e incluso le quitaron el rostro la noche del 26 y 27 de septiembre de 2014, se hace referencia que los familiares tuvieron que lidiar con 22 procesos legales realizados durante tres meses en siete localidades mexicanas para poder obtener las pruebas de ADN del normalista.
El documento refiere que tuvo que ser hasta el 18 de febrero de 2016 cuando una perito del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) pudo llevar las muestras óseas a Houston.
Luego de tres meses de los hechos en Iguala, se realizaron las pruebas de ADN y también se prcticaron otros estudios, cuyo dictamen refirió que el joven fue torturado momentos antes de su muerte. Presentó fracturas en varias partes del cuerpo y su cabeza, sumado a que le arrancaron el rostro, de este último hecho se darán detalles en el próximo informe de la EAAF.
Para los trámites, la familia destinó casi 118 mil pesos, que fueron recaudado mediante fondeo.


