Un grupo de pobladores indígenas de la comunidad de Misak, municipio de Popayán, derrumbaron con cuerdas una estatua ecuestre del conquistador español Sebastián de Belalcázar, la cual estaba ubicada en el departamento de Cauca, Colombia.
Los organizadores explicaron en redes que el acto fue hecho con el fin de “reivindicar la memoria de ancestros asesinados y esclavizados por las élites”, explicó Martha Peralta, titular del Movimiento Alternativo Indígena y Social (Mais).
Peralta agregó en otro tuit que Belalcázar era en realidad un “genocida que masacró a los pueblos que conquistó” y que la derrumbada estatua solo conmemoraba erróneamente 500 años de escalbitud hacia los indígenas de Colombia.
“Que el clero y la política criolla heredera del legado genocida, sepan que nunca nos han vencido y estamos aquí”, explican uno de los comunicados compartido por el Mais.
Así cae la estatua de Sebastián de Belalcázar derrumbada por el pueblo indígena Misak que hoy se moviliza en Popayán.
Reinvidican la memoria de sus ancestros asesinados y esclavizados por las élites.
También en señal de protesta por las amenazas que han recibido. pic.twitter.com/aoiQnwuoA6— Martha Peralta Epieyú (@marthaperaltae) September 16, 2020


