Hace unos días un taxista de la región de Ekaterimburgo, Rusia, fue llamado para realizar algún típico viaje, pero resultó todo lo contrario, pues el pasajero que lo contrató decidió abordar a la unidad con un enorme leopardo entre sus brazos.
“Voy con un gato grande”, mencionó por teléfono el sujeto cuando contrató el servicio de transporte; en enorme felino que en todo momento se ve tranquilo, se dedicó a observar el paisaje durante todo el trayecto, que culminó sin complicaciones.
Con información de: Actualidad RT


