El derrame de petróleo que se extendió como una gran mancha en el Golfo de México el pasado 6 de febrero ya tiene origen confirmado: una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas en la zona de plataformas del complejo de Abkatún. Así lo informó el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, al detallar los avances de la investigación.
La confirmación no solo aclara el punto de origen del incidente, sino que también abre la puerta a responsabilidades internas. Mientras avanzan las indagatorias, tres funcionarios fueron separados de sus cargos dentro de la empresa productiva del Estado.
Falla en protocolos y reacción institucional
De acuerdo con lo expuesto, el problema no se limitó a la fuga. Hubo fallas en los protocolos de operación y comunicación, lo que provocó que el evento fuera inicialmente catalogado como un incidente menor, retrasando la respuesta ante su verdadera magnitud.
“No es una plataforma donde ocurrió el incidente, fue un oleoducto, un oleoducto de 36 pulgadas. Ahí fue donde se efectuó la fuga. Efectivamente, está en una zona de plataformas, que es el activo Abkatún-Pol-Chuc, en la que hay tres yacimientos en tres zonas distintas”, explicó Rodríguez Padilla.
El propio titular de Pemex reconoció que la cadena de información falló, lo que impidió una reacción inmediata acorde al tamaño del problema.
“Estamos revisando porque algo falló en la cadena de información. Si no, nos hubiéramos inmediatamente dado cuenta de la magnitud, y hubiéramos actuado en consecuencia y este se detectó como un incidente menor, así fue declarado, pero algo falló en los protocolos que efectivamente es nuestra tarea principal que hemos estado haciendo la revisión de todos esos protocolos”, señaló.
Denuncia penal y funcionarios separados
Ante estos hechos, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) ya presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República contra quien resulte responsable.
De forma paralela, y como parte de las medidas internas, fueron separados de sus cargos:
- El subdirector de seguridad y salud en el trabajo y protección ambiental
- El coordinador de control marino, derrames y residuos
- El líder de derrames y residuos
Los nombres de los funcionarios se mantienen reservados, debido al proceso de investigación en curso.
Impacto ambiental: sin mortandad masiva
En medio de la atención pública por el derrame, autoridades ambientales informaron que, hasta ahora, no se ha detectado muerte masiva de especies en las costas del Golfo de México.
“Hemos atendido a algunos organismos que han llegado, 13 individuos de tortuga con hidrocarburo, 12 de ellas fallecidas. Y quiero subrayar que no se observa muerte masiva de ninguna de las especies registradas para el Golfo de México”, informó Marina Robles García, subsecretaria de biodiversidad y restauración ambiental.
El monitoreo continúa en la zona afectada, mientras se profundiza la revisión de protocolos y responsabilidades para evitar que un evento de este tipo vuelva a escalar sin una respuesta inmediata.
En paralelo, el caso entra a una fase clave: investigación penal en marcha, revisión interna y ajustes operativos, con el foco puesto en lo que ya quedó claro: el origen fue un ducto y la falla, el sistema que debía anticiparlo.


