Petróleos Mexicanos reportó que durante 2025 logró reducir su deuda en 20 mil millones de dólares respecto a 2018, estabilizó la producción nacional con un aumento superior a 122 mil barriles diarios y procesó 1.5 millones de barriles de crudo al día, resultados que servirán como base para una inversión productiva de 427 mil millones de pesos en 2026, monto 34% superior al del año previo y con el objetivo de alcanzar una producción de 1.8 millones de barriles diarios como parte del fortalecimiento de la soberanía energética.

Durante la presentación del Plan Estratégico 2025–2035, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, explicó que la estrategia financiera permitió colocar el saldo de la deuda en su nivel más bajo de los últimos 11 años.
Entre los factores que contribuyeron a esta recuperación destacó el pago a proveedores, que superó los 390 mil millones de pesos mediante un esquema de financiamiento coordinado con Banobras y la Secretaría de Hacienda, lo que permitió restablecer operaciones y fortalecer las cadenas productivas en el país.
Rodríguez Padilla señaló que estos avances fueron reconocidos por agencias calificadoras de riesgo, lo que derivó en la mejora de la calificación crediticia de la empresa por primera vez en más de una década, reflejando mayor confianza en la estabilidad financiera y operativa de la petrolera estatal.

En materia operativa, la empresa logró contrarrestar la declinación natural de campos maduros y estabilizar la producción de hidrocarburos. El procesamiento de crudo alcanzó 1.5 millones de barriles diarios, con desempeño relevante en las refinerías de Tula y Dos Bocas, que registraron niveles de procesamiento de hasta 280 mil y 320 mil barriles diarios, respectivamente.
Además, la compañía incrementó la producción de combustibles de mayor valor, elevando el rendimiento de destilados por encima del 60%, con la meta de llegar al 80%, mientras que el margen de refinación se ubicó en un promedio de 12 dólares por barril.
En el mercado de combustibles, durante 2025 las ventas de gasolinas y turbosina registraron un crecimiento cercano al 8% entre julio y septiembre, equivalente a más de 80 mil barriles diarios adicionales, lo que contribuyó a reducir la dependencia de importaciones y fortalecer la seguridad energética nacional.
Pemex también reportó avances en el sector petroquímico y de fertilizantes, donde la producción de fertilizantes fosfatados y nitrogenados aumentó 21%. Paralelamente, la empresa impulsa la modernización de complejos industriales como Cangrejera, Morelos, Pajaritos, Cosoleacaque e Independencia, con el objetivo de avanzar hacia la autosuficiencia y respaldar la producción agrícola nacional.
De cara a 2026, la petrolera anunció que la inversión productiva se concentrará en exploración y producción, refinación, petroquímica y gas natural. Entre los proyectos prioritarios se encuentran Trion, Zama y Mop, además del desarrollo del gas natural en la región de Burgos, donde se proyecta alcanzar niveles de hasta 5 mil millones de pies cúbicos diarios.

El plan estratégico también incorpora iniciativas de transición energética que contemplan el desarrollo de eólica marina, geotermia petrolera, hidrógeno verde, biocombustibles, captura de carbono y economía circular, en colaboración con la UNAM, el Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias y el Instituto Mexicano del Petróleo. Según la empresa, estas acciones buscan consolidar a Pemex como una empresa pública sólida, eficiente y sostenible, orientada al fortalecimiento energético del país.
Plan de Fortalecimiento de Pemex: deuda cae hasta 25% y la producción se mantiene firme


