(30 de agosto, 2014).- Una vez que Enrique Peña Nieto inició su administración el 1 de diciembre de 2012 con la promesa de que en un año se empezarían a ver resultados de la estrategia contra el crimen organizado, la violencia e inseguridad, los datos reflejan otra cosa. El priísta presume una baja del 27 por ciento en el tema de homicidios dolosos en el primer semestre de 2014, en comparación con el mismo periodo de 2013. Las cifras oficiales de su gobierno marcan 16 por ciento menos, lo cual es mentira.
Recientemente el semanario ZETA publicó una estadística que mostraba en un total de 20 meses una cifra de 36 mil 718 muertos en enfrentamientos y ejecuciones del crimen organizado y el narcotráfico, puesto que en el primer semestre de 2013, se contabilizaron 9 mil 603 muertos, en el mismo periodo, pero de 2014, 9 mil 243, lo que significa una diferencia de 3.75 por ciento.
Asociaciones no gubernamentales como el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC), Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal, Semáforo Delictivo, RRR y Asociados SC, y el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) rechazan el “triunfalismo del Gobierno de la República” y evidencian que la base de datos oficiales no es confiable.
Y es que después de analizar 2 mil 13 datos reportados por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) se encontraron grandes diferencias que indican que están usando sistemas inconsistentes para reunir y compilar información sobre delitos.
“Peña no está cumpliendo en reducir la incidencia especialmente en homicidio, secuestro y extorsión que ofreció, durante su campaña y los primeros años de gobierno”, asegura el presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal, José Antonio Ortega.
“Situaciones similares las hemos encontrado en Chihuahua, en Coahuila, evidentemente en el Estado de México cuando gobernaba Enrique Peña Nieto; también encontré de repente un desplome en las cifras de homicidio de un 50 por ciento de un año para otro, sin ninguna explicación. Entonces hay una evidente manipulación.”
Cifras que no coinciden
Francisco Rivas Rodríguez, presidente del Observatorio Nacional Ciudadano, se refirió a las declaraciones del mandatario y los números del Secretariado: “Para poder decir si estamos o no mejorando, requerimos contar con información de calidad, que no tenemos”.
“Hace dos meses en Veracruz, hizo un cambio a la información relativa a 2013, y agregó 300 homicidios dolosos, 189 culposos, y más de 2 mil robos con violencia. Entonces si consideras cómo están los movimientos y haces un análisis de los resultados en las entidades, de muchas no puedes asegurar que lo que ves en el Secretariado hoy, y se considera oficial, realmente va a permanecer y corresponde a la realidad.”
“Estamos hablando de graves problemas y de la obligación de la autoridad a explicarnos. ¿Qué está pasando”, cuestionó el investigador.
Por otro lado Santiago Roel Rodríguez, titular de Semáforo Delictivo, además de directivo de RRR y Asociados, SC, expuso: “La mayor parte de la gente opina negativamente tanto a nivel municipal, estatal como federal que la seguridad ha empeorado, que no hay buen compromiso de las autoridades para resolver el problema, e identifican gran parte del problema en la corrupción. La gente está desilusionada, y no nada más con Peña Nieto”.
El tema de la seguridad, al borde de la desesperación
Empresarios e integrantes del Observatorio Ciudadano de León (OCL) les preocupa que el problema de inseguridad en León se agrave hasta parecerse a municipios como Ciudad Juárez, donde hasta hace unos meses imperaban los delitos de alto impacto.
“Hay una teoría que se llama de las ventanas rotas, se empieza por una cosa sencilla hasta que se va incrementando, nosotros hemos visto que en la parte de pandillas, robos hormiga, extorsión, homicidios va incrementándose y preocupa”, declaró el presidente del consejo directivo del Observatorio Ciudadano de León (OCL), Luis Alberto Ramos.
“A nosotros nos proporcionan la información, pero el problema es que en ocasiones no concuerdan con la que se produce a nivel nacional, necesitamos una concordancia de datos, tanto de la parte municipal, estatal y federal para poder dar un seguimiento a indicadores de eficiencia”, aclaró.


