Ilustración: Pe Aguilar / @elesepe1
(27 de marzo, 2015).- Amber Lyon, periodista ganadora del Emmy, se ha convertido en una eficaz develadora del aparato de propaganda en masa que existe en los medios. La periodista denunció a la popular cadena de noticias CNN luego de que un reportaje que hizo acerca de las atrocidades que se vivían en Bahrein no fue transmitido por las presiones del gobierno de Bahrein. Posterior a ello la periodista se enteró de que dicho país pagaba sumas importantes de efectivo a la cadena para que éste fuera presentado de manera favorable.
El documental que había elaborado Lyon, titulado iRevolution, reportaba las atrocidades de Bahrein, lugar donde puso en riesgo su integridad y sufrió una detención. Cabe señalar que el documental costó más de 100 mil dólares, cantidad muy elevada en comparación a cualquier reporte periodístico, pero eso no importó y no salió al aire. Y tras haber vivido en su propia carne la tragedia que vivía el país Lyon se dio cuenta que lo que mostraba CNN era totalmente falso.
Ella cree que países como Bahrein pagan millones para que se difunda contenido supuestamente objetivo mismo que no contiene agenda política alguna, algo más común de lo que se cree; infomerciales para gobernadores. Pero no sólo eso también sirve para promover los nuevos movimientos en la estrategia geopolítica de Estados Unidos.
CNN edita los acontecimientos políticos para avanzar una propaganda bélica. Se observa la diferencia con la que se cubren los discursos de Benjamin Netanyahu y Mahmoud Ahmadinejad, en la ONU, con un claro sesgo a favor del primer ministro de Israel. “Me preocupa que se pastoree a los ciudadanos a un nuevo conflicto a través de coberturas selectivas… Ahmadinejad en realidad estaba diciendo que había caminos para la paz, pero esto fue omitido por CNN. A la vez se refuerza el mensaje prefabricado esto con películas como Argo que crean una propaganda bélica en favor de ciertos intereses”…se trata de una retórica que lleva a la guerra, como ocurrió con el discurso de ‘armas de destrucción masiva’, el cual se utilizó para lanzar la guerra contra Irak”, señala Lyon.
Lo que comenta Lyon es algo sumamente común en México, ya que aquí Enrique Peña Nieto tiene lazos más que fueres con la principal televisora del país, Televisa, tanto que se puede hacer y deshacer con pocas opciones para la sociedad, pero, en apariencia, el caso Ayotzinapa y el despido injustificado de Carmen Aristegui han sido las gotas que han terminado por colapsar la estructura de un vaso lleno de fastidio, repudio y ya muy golpeado.
A continuación el video del reportaje, lamentablemente sólo tiene la opción de subtitulos en inglés pero es sumamente interesante conocer los macabros paralelismos con la situación actual de México.


