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Pese a pruebas aportadas por testigos, niega Fuerza Tamaulipas que elementos hayan desaparecido a joven

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(19 de noviembre, 2015.Revolución TRESPUNTOCERO).- Benito Aguilar, un joven de no más de 20 años, salió a la tienda ubicada a una cuadra y media de su casa, al llegar a la esquina elementos de la policía Fuerza Tamaulipas lo detuvo en forma violenta, lo golpearon y después lo subieron a la camioneta que tenía las características (incluido el eslogan) de la dependencia. Dicho caso fue dado a conocer por Revolución TRESPUNTOCERO en agosto pasado.

Benito no volvió a ser visto por sus familiares. Aunque lo buscaron, sólo pudieron encontrar la camisa que llevaba al momento de ser detenido. Juana María Castro, cuñada del joven, dijo a Revolución TRESPUNTOCERO que las pistas de dónde estaba su hermano las obtuvieron gracias a un testigo que vio que Benito fue torturado durante horas.

Nuevos datos aportados por Juana María Castro indican que el joven no se encontraba solo, sino que había dos jóvenes más con él, ellos fueron detenidos antes. Elementos de Fuerza Tamaulipas entraron a su casa, los detuvieron cuando se encontraban comiendo y amenazaron a la mamá de ambos, le quitaron el celular y se fueron con ellos detenidos.

Los tres fueron torturados, pero los hermanos fueron puestos en libertad. Ellos corrieron a su casa, le avisaron de los hechos a Juana e intentaron escapar por temor a volver a ser detenidos y esta vez desaparecidos. De Benito no se volvió a saber ningún tipo de información.

En el momento de la detención de Benito, su cuñada Juana tomó fotografías de las unidades de Fuerza Tamaulipas y las presentó como elementos de prueba. Poco después, esos mismos vehículos cuyas características coinciden con el relato de Juana María Castro en relación al tipo de vehículo y características exteriores, fueron ubicados en el hotel Holiday INN Express en el Boulevard Luis Donaldo Colosio número 5939 en el parque industrial Finsa de la ciudad de Nuevo Laredo.

Basándose en este hallazgo, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas (CODHET), solicitó la identificación del personal de Fuerza Tamaulipas responsables de las dos unidades antes mencionadas y los elementos que estuvieron asignados a dichos vehículos, para que aportaran su declaración con relación a la desaparición forzada de Benito Aguilar Méndez, así como los motivos y sustento legal de traer unidades  con los vidrios polarizados, placas y números económicos cubiertos para evitar su plena identificación en flagrante violación a reglamento de tránsito y vialidad para el estado de Tamaulipas. A esto se sumó la solicitud de la bitácora de servicios del personal de Fuerza Tamaulipas que utilizaron los dos vehículos el día de los hechos y los días posteriores inmediatos a la desaparición forzada de Benito Méndez.

La respuesta a todas las solicitudes, las cuales no fueron cumplidas en ningún momento, se redujeron a una breve respuesta del Secretario de Seguridad de Pública Arturo Gutiérrez García, quien aseguró, en cuanto a la denuncia presentada por Efraín Aguilar Méndez, en contra de agentes de Fuerza Tamaulipas, por la desaparición forzada de su hermano Benito, mediante un oficio signado por el encargado del despacho de la coordinación General de Operaciones Fuerza Tamaulipas Policía Estatal, se señala que de acuerdo a informes recibidos en esa coordinación a su cargo de los diferentes grupos y direcciones dependientes de la misma, “informan que a la fecha no tiene registrado dato alguno de los hechos denunciados. Asimismo le informo que aún cuando no se encontró registro relacionado con el ciudadano Benito se dio la instrucción para que los elementos policiales se abstengan inferir en algún acto de molestia injustificado en la persona, bienes o familia del mismo”.

Con la respuesta anterior, se dio por cerrado, para Fuerza Tamaulipas, el caso de la desaparición forzada de Benito Aguilar, ya que aun cuando las pruebas y los testigos de los hechos se encuentran y han demostrado que las acciones sí se llevaron a cabo por parte de estos elementos, han quedado como “inexistentes”.

Hoy Efraín Aguilar Méndez y Juana María Castro familiares de Benito, quienes son los testigos principales de la detención y posterior desaparición forzada, temen a las posibles represalias por parte de la policía estatal al haber interpuesto la denuncia y la exigencia de la aparición con vida de Benito. Aun cuando existe un compromiso por parte de las autoridades que no se les afectará.

Hasta agosto pasado, con esta desaparición forzada y sin solución positiva, se sumaron 22 casos en Nuevo Laredo, cuyas familias de las víctimas en reiteradas ocasiones han dado a conocer que las ausencias forzadas han sido cometidas por elementos de las secretarías de Marina-Armada de México y de la Defensa Nacional, así como de la Policía Federal y Fuerza Tamaulipas.

Y aunque han exigido al gobierno de Enrique Peña Nieto esclarecer los casos y castigar a los responsables, esto no ha sucedido, ya que ni siquiera existe un plan presentado por el ejecutivo o una autoridad que demuestre la disposición para la búsqueda.

Dichos casos de desaparición forzada han sido documentados por el único organismo civil en la región, el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, que se ocupa también de las ejecuciones extrajudiciales y tortura. Solamente una de las víctimas ha sido identificada, sin embargo había fallecido a metros de la ubicación de un cuartel de la Marina.

 

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