Pese a que AMLO recibió Pemex en quiebra, políticas de la 4T y descubrimientos de cuantiosos yacimientos serán los factores que fortalezcan el proyecto alternativo de nación

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“Pemex es una empresa de la nación y siempre contará con el apoyo del Gobierno de la República”, informó el presidente López Obrador durante el acto de conmemoración por la expropiación petrolera.

El presidente aseguró que su gobierno busca fortalecer y recuperar la soberanía energética que México. Así, la estrategia de rescate y recuperación del sector energético impulsada por el gobierno de López Obrador se basa en diez puntos, los cuales son:

  1. Se frenó la privatización del sector energético.
  2. Se respetarán los contratos entregados de la llamada “reforma energética” pero no se entregarán nuevas concesiones para la explotación del petróleo y se protegerá a Pemex para mantener su participación actual en el mercado de las gasolinas.
  3. México pretende producir las gasolinas que se consumen en el país. Con el fin de no importar combustibles en el extranjero. El recurso sobrante será para la modernización de las seis refinerías existentes. Se reiniciará la construcción de la planta coquizadora de Tula, Hidalgo. En 2020 se finalizará la construcción de la Refinería de dos Bocas.
  4. Toda la materia prima será procesada en México.
  5. No se extraerá más petróleo que el indispensable para cubrir la demanda del mercado interno. No más de dos millones de barriles diarios. Se pretende reponer el 100 por ciento de las reservas petroleras.
  6. Se destinará más presupuesto para la exploración y perforación de gas.
  7. La SHCP reducirá los impuestos a Pemex para garantizar la ejecución de su programa de inversión, mantenimiento y operación.
  8. No se aumentarán en términos reales los precios de gasolinas, diésel y otros combustibles.
  9. Limpieza de corrupción en Pemex.
  10. No se despedirá a ningún trabajador y se respetarán sus prestaciones laborales.

Las medidas anteriores forman parte del plan nacional de la denominada Cuarta Transformación para sanear a Pemex y recuperar la soberanía. Con el objetivo de fortalecer la economía nacional y la independencia energética.

¿Cuándo México perdió a Pemex?

El 18 de marzo de 1938, Lázaro Cárdenas, nacionalizó la actividad petrolera y expropió los bienes inmuebles y muebles de empresas extranjeras.

Con la denominada expropiación petrolera inició en México un control estatal sobre los recursos energéticos. El cual fue una pieza angular en el desarrollo y consolidación del nacionalismo revolucionario por más de 40 años.

En 1982, con la llegada al poder de José López Portillo, inició el desmantelamiento del sector paraestatal. Así, en menos de 20 años se concesionaron y desaparecieron alrededor de 150 empresas estatales.

El sector energético era uno de los pocos que permanecían bajo el control del estado, pero en 2013 con la aprobación de la denominada “reforma energética” se entregó  al capital privado.

Enrique Peña Nieto proclamó en el Pacto por México, la alianza de Pemex con el capital foráneo para “salvar de la crisis” a la empresa que fue el orgullo del régimen anterior.

Recuperar a Pemex, propósito de la 4T

Al llegar Andrés Manuel López Obrador a la presidencia, la deuda de Pemex ascendía a un billón 943 mil 106 millones de pesos, de acuerdo con datos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Pemex se encontraba en una situación de quiebra técnica debido a la acumulación de pérdidas y el aumento de deudas.

Además, ese año (2018) después del pago de contribuciones, Pemex registraba una pérdida de 180 mil 419 millones de pesos. Lo que hacía imposible disponer de recursos para exploración y extracción de petróleo y gas, tareas esenciales de toda empresa petrolera.

“El régimen fiscal de Pemex, aunado a la corrupción rampante durante los gobiernos neoliberales, sometieron a la empresa, la hundieron en un pantano con la idea de justificar su desaparición y entregar los recursos petrolíferos propiedad de la nación al capital privado”, indicó Jaime Ornelas, columnista de La Jornada.

A raíz de ello, una de las prioridades del plan de gobierno de AMLO, manifestado tanto en el proyecto alternativo de nación de Morena, como en el Plan Nacional de Desarrollo, es recuperar la soberanía energética.

Para ello, López Obrador decidió sanear a la empresa y darle la importancia que puede tener en el futuro nacional.

“En ese sentido, se ha revisado el marco fiscal, con el fin de reducir la carga tributaria, lo que ha permitido disminuir los impuestos que paga Pemex en dos años consecutivos: en 2019 el total de impuestos pagados por la empresa, fue de 359.8 mil millones de pesos”, describe Ornelas.

Lo que representa una reducción de 22 por ciento comparado con lo pagado en 2018. En 2020, el total de impuestos y derechos a la utilidad sumaron 185 mil 80 millones de pesos, significando una reducción de 46 por ciento comparado con 2019.

Con todo y la reducción de la carga fiscal a Pemex, la empresa en 2019 y 2020 aportó al fisco más de medio billón de pesos; tan solo por sus actividades de extracción, Pemex generó ingresos por 2 mil 138 millones de pesos diarios.

Asimismo, de acuerdo con datos de Pemex, en 2020 la producción de petróleo se ubicó en un millón 705 mil barriles diarios promedio anual. Superando en cuatro mil barriles diarios la producción promedio anual del año 2019.

Con esta cifra de producción, Pemex terminó con el periodo de quince años consecutivos de caídas en la producción de petróleo.

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